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—Guías

Qué determina el presupuesto de una producción audiovisual (y cómo ajustarlo)

Por
Juan Navarro
Lectura
11 min
Publicado
26 de septiembre de 2026

Dos vídeos de un minuto pueden costar cosas muy distintas. Qué partidas forman un presupuesto audiovisual, qué decisiones lo mueven y cómo invertir donde más se nota.

Una de las preguntas que más recibimos en el estudio llega casi siempre igual: «¿Cuánto cuesta un vídeo de un minuto?». Y la respuesta honesta, que entiendo que al principio puede parecer evasiva, es que el minuto dice muy poco. Hace poco preparamos dos presupuestos la misma semana para dos piezas de un minuto. Una era una entrevista al fundador de una consultora en su propia oficina, con una mañana de rodaje y montaje sencillo. La otra, un vídeo de marca para un hotel con tres localizaciones, modelos, dron, música original y versiones para cinco formatos. Ambas duraban sesenta segundos. Una costaba varias veces lo que la otra, y las dos estaban bien presupuestadas.

El precio de un vídeo no se calcula por minuto, sino por todo lo que hay que hacer para conseguir esos minutos. Entender esas partidas te permite comparar presupuestos con criterio, decidir dónde invertir y, sobre todo, conversar con la productora sobre lo que de verdad importa para tu proyecto.

En esta guía repasamos qué partidas forman un presupuesto audiovisual, qué decisiones las mueven y cómo ajustar el coste sin perder lo que hace bueno a un vídeo.

01Por qué la duración no es lo que más cuenta

En un vídeo, el coste se acumula en el proceso, no en el resultado. Rodar diez minutos de material o rodar dos lleva casi el mismo tiempo si están en la misma localización con el mismo equipo. En cambio, añadir una localización más o un día más de rodaje puede cambiar el presupuesto de forma notable, aunque el vídeo final dure lo mismo.

Las variables que más influyen son estas:

  • Jornadas de rodaje: cuántos días hay que grabar.
  • Tamaño del equipo: cuántas personas trabajan en cada jornada y con qué perfiles.
  • Localizaciones: cuántas, dónde, con qué permisos y desplazamientos.
  • Talento: si aparecen actores, modelos, locutores o presentadores, y con qué derechos de uso.
  • Complejidad visual: animación, 3D, efectos, dron, escenografía.
  • Postproducción: horas de montaje, color, sonido, gráficos.
  • Derechos y licencias: música, imágenes de archivo, tipografías.
  • Versiones y formatos: cuántas piezas derivadas, idiomas y adaptaciones.
Clave: un presupuesto audiovisual se entiende cuando se lee como una lista de decisiones, no como un precio por minuto.

02Las partidas de un presupuesto, una a una

Un presupuesto bien hecho debería desglosar las partidas para que puedas entender qué incluye cada una. Esta es la estructura que usamos en el estudio, que es la habitual en el sector.

1. Desarrollo y preproducción

Es todo lo que ocurre antes de grabar: el guion, el storyboard, la búsqueda de localizaciones, el casting, la planificación del rodaje, los permisos y la coordinación con el cliente. Es una partida que a veces se percibe como prescindible, y es justo al revés: una buena preproducción ahorra jornadas, evita repeticiones y asegura que el día de rodaje se aprovecha. Lo contamos con detalle en la guía de preproducción audiovisual.

2. Equipo humano

Es normalmente la partida más importante del rodaje. Un equipo mínimo para una entrevista puede ser de dos personas (dirección y cámara con sonido); una producción de marca con actores puede necesitar dirección, producción, dirección de fotografía, ayudante de cámara, eléctricos, sonidista, maquillaje, vestuario y arte. Cada perfil se presupuesta por jornada, y la jornada incluye montaje, rodaje y desmontaje.

3. Material técnico

Cámaras, ópticas, iluminación, sonido, estabilizadores, monitores, dron. Se puede presupuestar por jornada o como paquete. Más material no siempre es mejor: lo que importa es el adecuado para el estilo de la pieza. Una entrevista bien iluminada necesita poco; una pieza con movimientos de cámara complejos y escenas nocturnas necesita bastante más.

4. Localizaciones y permisos

El alquiler de espacios (una casa, un restaurante, una nave), las tasas y permisos para grabar en la vía pública, que en España gestiona cada ayuntamiento, y los desplazamientos entre localizaciones. Grabar en las instalaciones del propio cliente suele simplificar mucho esta partida. Si el rodaje incluye vuelo con dron, hay que sumar la gestión de permisos y coordinación en zonas controladas.

5. Talento y derechos de imagen

Actores, modelos, presentadores y locutores. Su coste tiene dos componentes: la jornada de trabajo y la cesión de derechos de imagen, que se pacta por medios (web, redes, televisión, exterior), territorio y duración. Un mismo actor puede tener un coste muy distinto según el vídeo vaya a vivir un año en la web o tres años en televisión nacional. Cuando aparecen clientes reales o empleados, como en un vídeo testimonial, no hay caché, pero sí hace falta su autorización por escrito.

6. Arte, vestuario y ambientación

Escenografía, atrezo, decoración, vestuario y maquillaje. En piezas documentales puede ser casi nula; en piezas de marca con una estética muy cuidada, puede ser una partida relevante.

7. Postproducción

Montaje, etalonaje, edición y mezcla de sonido, gráficos y rótulos, subtítulos y exportaciones. Se presupuesta en jornadas de trabajo de cada especialista. Es la fase donde se construye realmente el vídeo, y las horas necesarias dependen mucho de la cantidad de material, de la complejidad del montaje y del número de rondas de cambios.

8. Animación, 3D y efectos

Si el vídeo incluye motion graphics, animación 3D o efectos visuales, se presupuesta aparte. El coste depende del estilo, de la duración animada y del nivel de detalle. Un rótulo animado sencillo y una secuencia 3D fotorrealista son mundos distintos.

9. Música, locución y licencias

Música de biblioteca con licencia comercial, música original compuesta para la pieza o licencia de una canción comercial, cada una con su coste. A esto se suman la locución profesional, las imágenes de archivo si las hay y, en algunos casos, licencias de tipografías para vídeo.

10. Versiones, formatos y entregables

Adaptaciones a formato vertical y cuadrado, cortes de distinta duración, versiones en otros idiomas, subtitulado, archivos para emisión. Cada versión requiere tiempo de montaje y revisión. Definirlas desde el principio permite rodar pensando en ellas y abaratarlas.

11. Producción, seguros e imprevistos

La coordinación de producción, los seguros de equipo y responsabilidad civil, las dietas, los desplazamientos y un margen para imprevistos razonables. Son partidas menos visibles, pero sostienen todo lo demás.

03Cómo se mueve un presupuesto: tres escenarios ilustrativos

Para ver cómo cambian las partidas según las decisiones, comparamos tres escenarios de un vídeo corporativo de en torno a 90 segundos. Son ejemplos ilustrativos, construidos para explicar la lógica, no tarifas de referencia.

PartidaEscenario A: esencialEscenario B: estándarEscenario C: marca premium
PreproducciónGuion breve y una reuniónGuion, storyboard y visita técnicaGuion, storyboard, animatic, casting y localizaciones
Jornadas de rodajeMedia jornadaUna jornadaDos o tres jornadas
Equipo en rodaje2 personas4 o 5 personas8 a 12 personas
LocalizacionesInstalaciones del clienteInstalaciones del cliente y un exteriorVarias, con alquiler y permisos
TalentoPersonas del clientePersonas del cliente y locutorActores o modelos con derechos de imagen
PostproducciónMontaje y color básicoMontaje, color, sonido y rótulosMontaje, etalonaje, mezcla, motion y 3D
MúsicaBibliotecaBiblioteca premiumComposición original
VersionesUna piezaPieza y dos cortes para redesPieza, cortes, verticales e idiomas

El escenario A puede resolver perfectamente una necesidad concreta, como presentar un servicio o una entrevista de equipo. El C tiene sentido cuando el vídeo va a ser la pieza central de una campaña y se va a usar durante años. Lo importante es que el escenario elegido corresponda al objetivo.

04Cómo ajustar sin perder calidad

Ajustar un presupuesto audiovisual no consiste en recortar un poco de todo, sino en decidir qué es lo esencial para el objetivo y concentrar ahí los recursos. Estos son los ajustes que más recomendamos.

Lo que suele dar margen

  1. Agrupar localizaciones. Cada cambio de localización consume horas de desplazamiento y montaje. Encontrar un sitio que resuelva varias escenas reduce jornadas.
  2. Planificar bien el orden de rodaje. Una buena hoja de rodaje agrupa planos por localización y por luz, aunque luego aparezcan en otro orden en el montaje.
  3. Usar las instalaciones y personas del cliente. En muchos vídeos corporativos, el equipo real transmite más verdad que unos actores.
  4. Música de biblioteca de calidad. Hay catálogos excelentes con licencias claras que cubren la mayoría de necesidades.
  5. Definir versiones con realismo. Mejor tres formatos bien pensados que diez que nadie va a publicar.
  6. Reutilizar. Un rodaje bien planificado puede alimentar el vídeo principal, piezas para redes, fotografías y fondos para la web.

Lo que conviene proteger

  • La preproducción, porque es la que evita los gastos inesperados.
  • El sonido, porque el público perdona antes una imagen mejorable que un audio que cuesta entender.
  • El tiempo de postproducción, porque es donde el material se convierte en historia.
  • La dirección, porque es lo que da coherencia a todas las decisiones.

05El calendario también forma parte del presupuesto

Hay una variable que rara vez aparece como partida y que influye mucho: el tiempo disponible. Un proyecto con margen permite elegir la mejor fecha de rodaje según la luz y el tiempo, reservar al equipo y las localizaciones con calma y trabajar la postproducción sin prisas. Un proyecto urgente, en cambio, suele obligar a concentrar horas, aceptar las localizaciones que estén libres o ampliar el equipo para llegar a tiempo, y todo eso se refleja en el coste.

Como orientación del estudio, un vídeo corporativo de complejidad media se mueve bien con un calendario de cuatro a ocho semanas desde el encargo hasta la entrega. Si la fecha de publicación está ligada a un evento, una feria o un lanzamiento, lo más eficaz es contar hacia atrás desde ese día y fijar desde el principio las fechas de aprobación del guion, del rodaje y del primer montaje. Esa previsión, además de ahorrar, deja espacio para lo que hace mejor a cualquier pieza: tiempo para pensar, probar y pulir.

06Cómo leer y comparar presupuestos

Cuando recibes varias propuestas, compararlas solo por el total puede llevar a conclusiones equivocadas. Es habitual que dos presupuestos con importes distintos incluyan cosas muy diferentes. Estas son las preguntas que ayudan a compararlos con justicia:

  • ¿Cuántas jornadas de rodaje incluye y con qué equipo?
  • ¿Qué incluye la preproducción: guion, storyboard, localizaciones, casting?
  • ¿Cuántas rondas de cambios en montaje están contempladas?
  • ¿Qué entregables recibo exactamente: piezas, formatos, idiomas, subtítulos?
  • ¿Qué derechos de uso tengo sobre el vídeo, la música y la imagen de las personas, y durante cuánto tiempo?
  • ¿Quién es propietario del material bruto y si se entrega?
  • ¿Están incluidos desplazamientos, permisos, seguros y dietas?

Muchas de estas preguntas son las mismas que conviene hacerse ante cualquier encargo creativo; en la guía sobre cómo leer un presupuesto de diseño las desarrollamos con más calma.

07El presupuesto como herramienta de decisión

Un buen presupuesto audiovisual no es solo una cifra: es un mapa del proyecto. Te dice qué se va a hacer, cuánto tiempo, con quién y para qué. Cuando se entiende así, deja de ser un trámite y se convierte en la primera conversación creativa entre la marca y la productora, la que permite decidir juntos dónde poner el esfuerzo para que el vídeo cumpla su objetivo.

En SIMA preparamos presupuestos desglosados para cada proyecto de producción audiovisual, con escenarios alternativos cuando tiene sentido para que puedas elegir con información. Si tienes un vídeo en mente y quieres saber qué haría falta para hacerlo realidad, escríbenos y lo dimensionamos juntos.

Juan Navarro

Juan Navarro

Fundador y director creativo de SIMA, en Estepona. Más de 25 años dando forma a marcas, webs y espacios.

—FAQ

Preguntas
al margen.

Las dudas que suelen aparecer después de leer esta guía.

Hacer una pregunta

Porque la duración final influye poco en el coste. Lo que lo determina es lo que hay que hacer para conseguir ese minuto: cuántas jornadas de rodaje, cuántas localizaciones, qué tamaño de equipo, si hay actores o animación, cuántas horas de postproducción y qué derechos de uso se necesitan. Un minuto rodado en una mañana en una oficina y un minuto con cinco localizaciones y actores son proyectos muy distintos.

Es un día de trabajo del equipo en el set, normalmente en torno a ocho a diez horas, que incluye montaje y desmontaje del material, desplazamientos cortos entre localizaciones y descansos. Es la unidad básica con la que se calcula buena parte de un presupuesto audiovisual, porque cada jornada implica el coste del equipo humano, el material y la logística de ese día.

Las que más margen suelen dar son el número de localizaciones, agrupar planos para reducir jornadas, simplificar el número de versiones y usar música de biblioteca en lugar de una canción comercial. Lo que conviene proteger es la preproducción, la calidad del sonido y el tiempo de postproducción, porque son las partes que más se notan en el resultado final.

Habitualmente sí. La cesión de derechos de imagen de actores y modelos se pacta por medios, territorio y duración, por ejemplo uso en redes y web en España durante un año. Ampliar a televisión, a otros países o a más tiempo implica una renegociación. Por eso conviene saber desde el principio dónde y cuánto tiempo se va a usar el vídeo.

Como orientación del estudio, un vídeo corporativo de complejidad media necesita entre cuatro y ocho semanas desde el encargo hasta la entrega, contando preproducción, rodaje y postproducción. Los plazos más cortos son posibles, pero suelen implicar menos opciones de localizaciones y equipo, o más horas concentradas, lo que también influye en el coste.

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