Color grading: cómo convertir el color de tus vídeos en identidad de marca
- Por
- Juan Navarro
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- 14 min
- Publicado
- 30 de mayo de 2026
El etalonaje es la parte de la postproducción que decide cómo se siente una imagen. Bien dirigido, hace que tus vídeos se reconozcan antes de que aparezca el logo.
Hace unos meses una bodega con la que trabajamos nos pasó todo lo que tenía en vídeo: un spot de hace tres años, varios reels grabados con móvil, una pieza de vendimia que hizo una productora y dos entrevistas. Por separado, cada vídeo estaba bien. Puestos uno al lado del otro en la línea de tiempo parecían de cinco marcas distintas. Uno era frío y azulado, otro tenía un naranja que tiraba a mandarina, las entrevistas salían planas y grisáceas. El vino era el mismo; el color contaba historias diferentes.
Eso es justo lo que resuelve el color grading, o etalonaje, como se dice en la industria en España. No consiste en «poner un filtro bonito», sino en decidir cómo se siente cada imagen y conseguir que esa sensación se repita en todo lo que la marca publica. Cuando está bien hecho, el público reconoce tus vídeos por el tono antes de leer el nombre, igual que reconoce una marca por su tipografía.
En esta guía te cuento cómo lo trabajamos en el estudio: qué diferencia hay entre corregir y etalonar, cómo se define un look propio, qué herramientas y formatos intervienen y cómo mantener el color coherente cuando el mismo vídeo acaba en una web, en Instagram y en la pantalla de un stand.
01Corregir y etalonar: dos pasos que conviene no mezclar
En la postproducción de color hay dos fases con objetivos muy distintos, y casi todos los problemas aparecen cuando se intenta hacer las dos a la vez.
La corrección de color es la parte técnica. Su objetivo es que la imagen sea correcta y que todos los planos coincidan: exposición equilibrada, negros que sean negros, blancos que no se quemen, balance de blancos neutro y tonos de piel naturales. Si una entrevista se grabó con dos cámaras y una tiraba a verde, aquí se iguala. Es un trabajo de precisión, y se hace mirando más los instrumentos de medida que la imagen.
El etalonaje es la parte creativa. Sobre esa base limpia se decide el carácter: si las sombras van a tener un punto cálido o frío, cuánta saturación lleva la imagen, cómo se separan los tonos de piel del fondo, si el contraste es suave y luminoso o denso y dramático. Aquí manda la intención de la marca.
Separar las dos fases tiene una ventaja enorme: el look se puede aplicar a cualquier plano sabiendo que caerá sobre una base equivalente. Si se salta la corrección, el mismo ajuste creativo produce resultados distintos en cada toma y se acaba retocando plano a plano sin criterio común.
Lo que se ajusta en cada fase
02Qué es un look de marca y cómo se define
Un look es un conjunto de decisiones de color que se repiten: la temperatura de las sombras y de las luces, el nivel de contraste, la saturación general, el tratamiento de ciertos colores concretos y la textura de la imagen. Cuando esas decisiones salen de la identidad de la marca, el vídeo deja de ser una pieza aislada y pasa a formar parte del sistema visual, como el logo o la paleta de color.
Partir de la estrategia, no del efecto
El error de enfoque más habitual es elegir el look porque está de moda. Durante años el famoso teal and orange (sombras verdeazuladas, pieles anaranjadas) se aplicó a casi cualquier cosa. Funciona en el cine de acción porque separa muy bien la piel del fondo, pero en una clínica dental o en un despacho de abogados transmite algo que no tiene nada que ver con ellos.
Lo que funciona es empezar por las palabras de la marca. Si la plataforma de marca habla de cercanía, artesanía y Mediterráneo, el color probablemente pida sombras cálidas, contraste moderado, verdes algo apagados y blancos con un punto de crema. Si habla de precisión, tecnología y confianza, quizá pida blancos limpios, sombras neutras o ligeramente frías y saturación contenida. Traducimos cada valor en una dirección de color concreta y la comprobamos con imágenes.
El hero frame: una imagen que sirve de contrato
Antes de etalonar una pieza completa elegimos dos o tres fotogramas representativos (un exterior, un interior, un primer plano de persona) y trabajamos sobre ellos hasta encontrar el look. Esos fotogramas, que llamamos hero frames, se presentan al cliente como fijos y, una vez aprobados, se convierten en la referencia para todo lo demás. Es mucho más fácil discutir sobre tres imágenes quietas que sobre un montaje de dos minutos.
Proteger los colores de la marca
Si la marca tiene un color corporativo muy reconocible, el etalonaje tiene que cuidarlo. Un rojo de marca que aparece en un uniforme, en un envase o en un rótulo puede desviarse mucho con un look cálido. En DaVinci Resolve, Baselight o Premiere se usan cualificadores (selecciones por tono, saturación y luminancia) para aislar ese color y mantenerlo fiel mientras el resto de la imagen se transforma. Es un detalle que el público no nota conscientemente, pero que hace que el producto se vea siempre igual.
03Rodar pensando en el color
El margen que tendrás en postproducción se decide en el rodaje. Tres decisiones técnicas marcan la diferencia.
Perfiles Log y profundidad de bits
Muchas cámaras actuales permiten grabar en un perfil Log (S-Log3 en Sony, C-Log en Canon, V-Log en Panasonic, Apple Log en los iPhone Pro recientes). Es una curva que guarda la información de luces y sombras de forma muy plana, con aspecto lavado, para que luego haya rango con el que trabajar. Combinado con grabación a 10 bits y muestreo de color 4:2:2, permite mover el color con libertad sin que aparezcan bandas en cielos y degradados. Un archivo de 8 bits tiene 256 niveles por canal; uno de 10 bits tiene 1.024, y esa diferencia se nota en cuanto se empuja la imagen.
Exposición y balance en origen
Grabar en Log no exime de exponer bien. Cada fabricante publica su exposición recomendada para el gris medio, y respetarla es lo que mantiene limpio el ruido en sombras. El balance de blancos conviene fijarlo manualmente, con una carta de grises o una tarjeta blanca al inicio de cada escena, para que todas las cámaras partan del mismo punto.
Luz coherente con el look
Si el look de marca es cálido y suave, la iluminación debería ir en esa dirección desde el principio: es más natural calentar una escena iluminada con luz cálida que convertir en dorada una oficina con fluorescentes verdosos. Aquí la dirección de fotografía y el etalonaje trabajan juntos, y por eso conviene que el look esté definido antes de rodar, en la fase de preproducción.
04LUT: qué son, para qué sirven y dónde está su límite
Un LUT (Look-Up Table, tabla de consulta) es un archivo, normalmente con extensión .cube, que transforma unos valores de color en otros. Hay dos tipos que conviene distinguir.
Los LUT técnicos o de conversión pasan de un espacio de color a otro, por ejemplo de S-Log3 a Rec.709, el estándar de vídeo en alta definición. Los publican los fabricantes y su función es normalizar la imagen.
Los LUT creativos aplican un look. Pueden salir de un etalonaje aprobado y sirven para que un editor, un equipo de redes o incluso el monitor del rodaje vean la imagen con la intención final.
En el estudio usamos los LUT como acelerador, no como sustituto del criterio. Cuando cerramos el look de una marca exportamos un LUT creativo a partir del hero frame aprobado. Lo usamos en el monitor de rodaje para que dirección y cliente vean algo parecido al resultado, y lo entregamos al equipo de contenidos para sus vídeos del día a día. Pero un LUT solo funciona bien si el material que recibe está corregido y en el espacio de color para el que se creó. Aplicado sobre un plano mal expuesto, amplifica el problema.
Un flujo de nodos ordenado
En DaVinci Resolve, la herramienta de etalonaje más extendida y con una versión gratuita muy completa, el trabajo se organiza en nodos. Un orden sencillo y repetible ayuda a que cualquier persona del equipo entienda el proyecto:
- Transformación de entrada: del perfil de cámara a un espacio de trabajo común (por ejemplo DaVinci Wide Gamut o ACES).
- Corrección primaria: exposición, balance y contraste del plano.
- Igualación con los planos vecinos de la misma escena.
- Correcciones secundarias: piel, cielo, color de marca con cualificadores y ventanas.
- Look de marca, aplicado como grupo o nodo compartido en todos los planos.
- Textura final: grano, viñeta suave si el look lo pide.
- Transformación de salida al estándar de entrega (Rec.709 gamma 2.4 para emisión, o el que corresponda).
Al compartir el nodo del look entre todos los planos, cualquier ajuste de última hora se hace una sola vez y se propaga a toda la pieza.
05Medir antes de opinar: monitores y scopes
El ojo se adapta a todo. Después de diez minutos mirando una imagen azulada, el cerebro la acepta como neutra. Por eso el etalonaje se apoya en dos cosas: un monitor fiable y los instrumentos de medida, los llamados scopes.
El monitor de referencia
Para vídeo SDR (rango dinámico estándar) la referencia es un monitor calibrado al estándar Rec.709, con punto blanco D65, gamma 2.4 y un brillo en torno a 100 cd/m². La calibración se hace con una sonda (Calibrite, X-Rite o similares) y un software como DisplayCAL o Calman. La sala también cuenta: luz tenue, neutra y sin reflejos sobre la pantalla. Un portátil con el brillo al máximo junto a una ventana engaña mucho más de lo que parece.
Los scopes que más usamos
- Forma de onda (waveform): muestra la luminancia de la imagen de izquierda a derecha. Sirve para ver si los blancos se queman o las sombras se empastan.
- Parade RGB: la misma idea separada por canales rojo, verde y azul. Si en una zona que debería ser neutra los tres canales no están alineados, hay una dominante.
- Vectorscopio: muestra el tono y la saturación en un círculo. Tiene una línea de referencia para la piel; los tonos de piel sanos, de cualquier origen, se agrupan cerca de ella.
- Histograma: la distribución de valores de luminosidad, útil para una lectura rápida.
Cuando un cliente nos dice «la veo un poco verde», el parade nos dice en un segundo si es real o si es la pantalla en la que lo está viendo.
06Un mismo look en todas las pantallas
El vídeo de una marca se ve en el móvil con el brillo automático, en un portátil, en una televisión de una feria y, a veces, en una pantalla LED gigante. El look tiene que sobrevivir a todas ellas.
Revisión en dispositivos reales
Después de etalonar en el monitor de referencia exportamos una versión de prueba y la vemos en, al menos, un iPhone, un Android de gama media y un portátil normal. Es habitual descubrir que unas sombras muy densas se convierten en manchas negras en un móvil con poco brillo, o que una saturación que en la sala era elegante se queda pálida al pasar por la compresión de Instagram. Ajustamos con moderación hasta que el look aguante en todos.
Compresión de las plataformas
YouTube, Instagram, TikTok o LinkedIn recomprimen todo lo que subes. Los degradados suaves (cielos, fondos lisos de estudio) son los que más sufren y pueden mostrar bandas. Un poco de grano fino ayuda a disimularlo, y exportar con una tasa de bits generosa da a la plataforma más información con la que trabajar. Si tu vídeo vive en tu web, la guía sobre vídeo en la web sin penalizar el rendimiento explica cómo equilibrar calidad y peso.
HDR, solo cuando tiene sentido
Las pantallas HDR (alto rango dinámico) permiten luces mucho más brillantes y colores más amplios, con estándares como Rec.2100 en sus variantes PQ y HLG. Son espectaculares, pero exigen un monitor HDR para etalonar, una versión SDR aparte para quien no tiene pantalla compatible y más control sobre cómo cada plataforma muestra el archivo. Para la mayoría de marcas, un SDR muy bien resuelto es la opción más sensata; el HDR lo reservamos para piezas de producto o turismo donde el brillo es protagonista.
07Cómo documentar el color para que la marca lo mantenga
Un look de marca solo da identidad si se repite durante años, con equipos distintos. Por eso, cuando definimos uno, lo dejamos documentado en una pequeña guía de color audiovisual que acompaña al manual de identidad.
Qué incluye la guía de color
- Los hero frames aprobados, antes y después, en varias situaciones de luz.
- Una descripción del look en palabras: temperatura de sombras y luces, saturación, contraste, textura.
- Los LUT creativos para cada perfil de cámara habitual, con su nombre y para qué espacio de entrada sirven.
- Las reglas de piel y de color corporativo, con su referencia en hexadecimal y cómo protegerlo.
- Las especificaciones de entrega: espacio de color, gamma, tasa de bits orientativa por plataforma.
- Ejemplos de lo que queda dentro del look y de lo que se aleja de él.
Con esa guía, un editor externo o el equipo interno que graba reels con el móvil puede acercarse al look sin tener que adivinar. Y cuando la marca crece y entran nuevas productoras, todas parten del mismo punto. Si además vuestras piezas combinan imagen real con gráficos animados, conviene que el color de esos gráficos siga las mismas reglas; lo contamos en la guía sobre qué es el motion graphics.
Una revisión rápida antes de publicar
- Los planos de una misma escena coinciden en exposición y temperatura.
- La piel cae cerca de la línea de referencia del vectorscopio.
- El color corporativo se mantiene fiel en todos los planos donde aparece.
- Las sombras conservan detalle en un móvil con brillo medio.
- Los degradados no muestran bandas tras subir el vídeo a la plataforma.
- El look coincide con los hero frames de la guía de color.
08El color como firma
El color es probablemente la herramienta más silenciosa del lenguaje audiovisual. Nadie sale de un vídeo diciendo «qué bien etalonado está», pero todo el mundo sale con una sensación, y esa sensación se asocia a la marca. Cuando el look nace de la identidad, se rueda pensando en él y se documenta para repetirlo, los vídeos dejan de parecer de proveedores distintos y empiezan a sonar, por decirlo así, con una sola voz.
En SIMA trabajamos el color dentro de la producción audiovisual de cada proyecto, desde la definición del look hasta la entrega de LUT y guía de color para que el equipo de la marca pueda seguir usándolo. Si tienes un archivo de vídeos que no terminan de parecerse entre sí, o vas a empezar una producción y quieres que tenga un color propio, escríbenos y lo miramos juntos.

Juan Navarro
Fundador y director creativo de SIMA, en Estepona. Más de 25 años dando forma a marcas, webs y espacios.
Preguntas
al margen.
Las dudas que suelen aparecer después de leer esta guía.
Hacer una preguntaLa corrección de color es técnica: ajusta exposición, balance de blancos y contraste para que todos los planos se vean naturales y coincidan entre sí. El color grading, o etalonaje, es creativo: parte de esa base neutra y le da un carácter concreto, una temperatura, una densidad o una paleta que transmite una emoción. Primero se corrige y después se etaloniza.
Un LUT comprado puede servir como punto de partida, pero rara vez funciona igual en material grabado con cámaras, luces y horas del día distintas. Lo que da coherencia es un look definido para tu marca, con sus propias reglas, y un LUT creado a partir de él para acelerar el trabajo. Cada plano sigue necesitando una corrección previa para que el LUT caiga sobre una base correcta.
No es obligatorio, pero ayuda mucho. Un perfil Log guarda más información en luces y sombras, y si además la cámara graba a 10 bits hay margen para mover el color sin que aparezcan bandas. Con perfiles estándar se puede etalonar, solo que el margen es menor, así que conviene clavar la exposición y el balance en rodaje.
Cada pantalla tiene su brillo, su temperatura y su forma de interpretar el color, y muchos móviles ajustan el brillo automáticamente. Además, las plataformas recomprimen el vídeo al subirlo. Por eso el etalonaje se hace en un monitor calibrado y después se revisa en varios dispositivos reales, para asegurarse de que el look aguanta en todos.
Depende del número de planos y de lo distinto que sea el material. Como orientación del estudio, una pieza de dos o tres minutos con un look ya definido suele llevar entre media y una jornada de etalonaje. Definir el look de marca desde cero, con pruebas y hero frames aprobados, es un trabajo aparte que se hace una vez y luego se reutiliza.