Subtítulos y accesibilidad en vídeo: cómo hacer vídeos que entiende todo el mundo
- Por
- Juan Navarro
- Lectura
- 13 min
- Publicado
- 25 de junio de 2026
Subtítulos bien hechos, audiodescripción y transcripciones abren tus vídeos a más personas y los hacen funcionar también en silencio. Normas, medidas y flujo de trabajo.
En una reunión de revisión de un vídeo de producto, una de las personas del equipo del cliente lo vio entero en el móvil, en silencio, porque estaba en una sala con más gente. Al terminar dijo: «está muy bonito, pero no sé qué vende». Tenía razón. Toda la explicación iba en la locución, y sin sonido el vídeo era una sucesión de planos preciosos sin mensaje. Esa misma tarde añadimos subtítulos y un par de textos en pantalla, y la pieza pasó a funcionar en cualquier situación.
Esa escena resume por qué la accesibilidad en vídeo es mucho más que cumplir una norma. Un vídeo accesible lo entiende una persona sorda, una persona ciega, alguien que está en el metro sin auriculares, alguien que no domina el idioma o alguien que simplemente prefiere leer. Diseñar pensando en ellas hace que el vídeo funcione mejor para todo el mundo.
En esta guía repasamos qué recursos de accesibilidad existen para el vídeo, qué piden las normas, cómo se escriben unos subtítulos que se lean con comodidad y cómo se integran en la web y en las redes.
01Qué hace accesible a un vídeo
Un vídeo transmite información por dos canales: lo que se ve y lo que se oye. La accesibilidad consiste en ofrecer una alternativa para cada uno, de modo que nadie se quede fuera por no poder usar alguno de los dos.
- Subtítulos (captions). Texto sincronizado con el audio. Para personas sordas o con pérdida auditiva, y para cualquiera que vea el vídeo sin sonido.
- Subtítulos para personas sordas (SPS, o SDH en inglés). Subtítulos que, además del diálogo, incluyen la información sonora relevante: música, ruidos, quién habla.
- Audiodescripción. Una narración que explica lo que ocurre en pantalla para personas ciegas o con baja visión.
- Transcripción. El texto completo del vídeo, con diálogo y descripciones, disponible junto al reproductor. Útil para leer a otro ritmo, buscar dentro del contenido o usar un lector de pantalla.
- Reproductor accesible. Controles que se pueden usar con teclado y con lector de pantalla, sin reproducción automática con sonido.
Ningún recurso sustituye por completo a los demás. Pero no todos los vídeos necesitan todos: depende de qué información lleva cada canal.
02Lo que piden WCAG 2.2 y la normativa europea
La referencia técnica internacional son las Pautas de Accesibilidad para el Contenido Web, WCAG 2.2, del W3C. Para el contenido multimedia grabado (no en directo), estos son los criterios que más afectan al vídeo de una marca:
En Europa, la norma armonizada EN 301 549 incorpora estos criterios, y es la que aplican las administraciones públicas españolas desde el Real Decreto 1112/2018. Además, la Ley Europea de Accesibilidad (Directiva (UE) 2019/882), trasladada en España mediante la Ley 11/2023, se aplica desde el 28 de junio de 2025 a muchos productos y servicios del sector privado, como el comercio electrónico, la banca o los servicios audiovisuales. El nivel de exigencia concreto depende de la actividad y del tamaño de la empresa, así que conviene revisar el caso con calma. Para una visión general del tema, tienes la guía sobre qué es la accesibilidad web.
Clave: un vídeo que se entiende con subtítulos y con una buena locución ya resuelve la mayor parte de la accesibilidad; el resto se diseña desde el guion.
03Cómo escribir subtítulos que se leen sin esfuerzo
Unos subtítulos pueden ser técnicamente correctos y aun así resultar agotadores: líneas larguísimas, frases cortadas por la mitad, textos que desaparecen antes de poder leerlos. La legibilidad depende de tres cosas: cuánto texto, durante cuánto tiempo y cómo se corta.
Medidas de referencia
En España la norma de referencia para el subtitulado para personas sordas es la UNE 153010. Las grandes plataformas tienen además sus propias guías de estilo. Estas son las cifras con las que trabajamos como punto de partida:
Cortar por sentido, no por espacio
La regla que más mejora la lectura es cortar las líneas y los subtítulos donde se corta la frase al hablar. Se evita separar un artículo de su nombre, una preposición de lo que introduce o un verbo de su auxiliar. «Hemos diseñado la nueva / colección pensando en ti» se lee peor que «Hemos diseñado la nueva colección / pensando en ti». Cuando hay que elegir entre una línea superior más corta o más larga, la forma de pirámide (la de arriba más corta) suele resultar más cómoda.
Editar sin traicionar
A veces se habla más rápido de lo que se puede leer. En ese caso el subtítulo se condensa: se quitan muletillas, repeticiones y palabras que no aportan, manteniendo el sentido y el tono de quien habla. En un testimonio, por ejemplo, conviene conservar las expresiones propias de la persona, porque son parte de su credibilidad. Lo que funciona es condensar la forma y respetar la voz.
La información sonora
En los subtítulos para personas sordas se añade lo que el audio transmite y la imagen no:
- Efectos y música relevantes, entre corchetes y en minúscula: «[música suave]», «[suena el teléfono]».
- Identificación de quien habla cuando no se ve en pantalla, con su nombre o con un color asignado de forma consistente.
- Indicaciones de tono cuando cambian el sentido: «(irónico)», «(susurrando)».
04Del archivo al reproductor: SRT, WebVTT y subtítulos quemados
Los subtítulos pueden ir dentro de la imagen o en un archivo aparte, y cada opción tiene su sitio.
Subtítulos abiertos (quemados)
Se integran en la imagen durante la exportación y siempre se ven. Son la opción habitual en redes sociales, donde muchas personas ven los vídeos en silencio y la plataforma no siempre muestra los subtítulos por defecto. Su ventaja es el control del diseño: tipografía de la marca, tamaño, posición y fondo. Su limitación es que no se pueden desactivar ni ampliar, y que los buscadores no leen su texto.
Al diseñarlos conviene cuidar el contraste. WCAG pide 4,5:1 para texto normal sobre su fondo, y sobre vídeo, donde el fondo cambia constantemente, lo más fiable es una caja semitransparente oscura detrás del texto o un contorno suave. Un cuerpo de letra generoso, pensando en pantallas de móvil, y una tipografía sin remates con buenas formas abiertas facilitan la lectura. En formatos verticales, hay que dejar libres las zonas que tapan los botones y la descripción de cada red; lo detallamos en la guía de vídeo para redes.
Subtítulos cerrados (archivo aparte)
Se entregan como archivo de texto sincronizado y la persona los activa si quiere. Son la mejor opción para la web y para YouTube o Vimeo: se pueden ofrecer varios idiomas, el usuario puede ajustar su tamaño en muchos reproductores y el texto es legible por buscadores y lectores de pantalla. Los formatos más comunes son SRT, muy extendido en plataformas, y WebVTT (.vtt), el estándar para la web, que admite además posición y estilos básicos.
Un archivo WebVTT es tan sencillo como esto:
WEBVTT
00:00:01.000 --> 00:00:03.800
Empezamos por la cocina,
que era lo que más nos preocupaba.
00:00:04.200 --> 00:00:06.500
[música suave]
00:00:07.000 --> 00:00:10.200
<v Marta>Queríamos que se viera desde la calle.Cada bloque de subtítulo va separado del siguiente por una línea en blanco. La etiqueta <v Marta> identifica a quien habla, algo muy útil en el subtitulado para personas sordas.
En la web, el archivo se enlaza al vídeo con el elemento track de HTML. Se pueden añadir varios idiomas y una pista de descripciones:
<video controls preload="metadata" poster="/video/cocina-poster.jpg">
<source src="/video/cocina.mp4" type="video/mp4">
<track kind="captions" src="/video/cocina-es.vtt" srclang="es" label="Español" default>
<track kind="subtitles" src="/video/cocina-en.vtt" srclang="en" label="English">
</video>La diferencia entre captions y subtitles es que los primeros incluyen la información sonora y los segundos son solo traducción del diálogo. Si el vídeo vive en tu web, recuerda también que la reproducción automática debe ir en silencio y con controles visibles; en la guía sobre vídeo en la web sin penalizar tienes el resto de detalles técnicos.
05Audiodescripción: contar lo que se ve
La audiodescripción es una pista de voz que narra la información visual necesaria para entender el vídeo: quién aparece, qué hace, qué texto sale en pantalla, dónde estamos. Se inserta en las pausas del diálogo para no taparlo. Cuando las pausas no son suficientes, en la web se puede ofrecer una versión con descripción extendida, en la que el vídeo se detiene unos segundos mientras la voz describe.
La forma más eficaz de reducir la necesidad de audiodescripción es pensar en ella al escribir el guion. Si la locución dice «en nuestro taller de Estepona, Ana revisa cada pieza a mano» mientras vemos exactamente eso, una persona ciega recibe la misma información que quien mira. En cambio, si el guion dice «así trabajamos» sobre unas imágenes del taller, esa información solo existe para quien ve. Esta técnica, que en el sector se conoce como descripción integrada, encaja muy bien con el vídeo corporativo y de producto.
Algunas pautas que seguimos cuando hay que audiodescribir:
- Describir lo relevante para entender el mensaje, no todo lo que aparece.
- Usar presente y frases breves: «Ana sonríe y entrega la caja».
- Leer los textos en pantalla importantes, como datos, nombres o llamadas a la acción.
- Mantener un tono neutro y claro, distinto de la locución principal si la hay.
06La transcripción: el texto que todos agradecen
Una transcripción completa del vídeo, colocada bajo el reproductor o enlazada junto a él, es probablemente el recurso con mejor relación esfuerzo y beneficio. Cubre a personas sordociegas que usan línea braille, a quien prefiere leer, a quien busca un dato concreto sin volver a ver el vídeo y a quien usa traductores automáticos. Además, al ser texto en la página, ayuda a que los buscadores entiendan el contenido del vídeo.
Una buena transcripción incluye el diálogo con quien lo dice, la información sonora relevante y las descripciones visuales necesarias. Puede ir en un bloque desplegable para no alargar la página.
07Un flujo de trabajo que encaja en cualquier producción
La accesibilidad se resuelve mucho mejor si se planifica desde el principio que si se añade al final. Este es el orden que seguimos en el estudio:
- Guion accesible. Al escribir, procuramos que la información visual importante también se diga, y marcamos qué textos en pantalla son esenciales.
- Rodaje y mezcla limpios. Una voz bien grabada facilita la transcripción automática y la lectura labial; lo contamos en la guía sobre sonido en vídeo.
- Transcripción automática. Herramientas como la transcripción de DaVinci Resolve o Premiere Pro, o modelos de reconocimiento de voz como Whisper, generan un primer borrador en minutos.
- Revisión humana. Corregimos nombres, términos técnicos y puntuación, editamos para la velocidad de lectura y añadimos la información sonora.
- Ajuste de tiempos. Sincronizamos entradas y salidas con los cortes de plano y con el ritmo de la voz.
- Diseño y exportación. Versión quemada para redes con la tipografía de la marca y archivos SRT y WebVTT para web y plataformas.
- Audiodescripción y transcripción, si el vídeo las necesita.
- Prueba real. Vemos el vídeo en silencio en un móvil y, si se puede, pedimos a alguien que use lector de pantalla que pruebe el reproductor.
Una revisión rápida antes de publicar
- El vídeo se entiende de principio a fin visto en silencio.
- Ningún subtítulo pasa de dos líneas ni se lee con prisa.
- Los nombres propios y los términos técnicos están bien escritos.
- La información sonora relevante aparece entre corchetes.
- Los subtítulos no tapan textos ni rostros importantes.
- El reproductor se puede usar con teclado y no arranca con sonido.
- Nada parpadea más de tres veces por segundo.
08Vídeos para todas las personas
Hacer un vídeo accesible no exige rodar dos veces ni duplicar el presupuesto. Exige pensar desde el guion en todas las personas que lo van a ver, y dedicar a los subtítulos el mismo cuidado que a la imagen. El resultado es un vídeo que llega más lejos, se entiende en cualquier situación y transmite algo muy valioso sobre la marca que lo firma: que cuenta con todo el mundo.
En SIMA incluimos los subtítulos y la accesibilidad dentro de nuestra producción audiovisual, desde el guion hasta los archivos finales para web y redes. Si tienes vídeos que quieres hacer accesibles, o una producción en marcha y quieres plantearla bien desde el principio, escríbenos y lo vemos juntos.

Juan Navarro
Fundador y director creativo de SIMA, en Estepona. Más de 25 años dando forma a marcas, webs y espacios.
Preguntas
al margen.
Las dudas que suelen aparecer después de leer esta guía.
Hacer una preguntaLos subtítulos convencionales transcriben o traducen lo que se dice. Los subtítulos para personas sordas, conocidos como SPS o SDH en inglés, añaden la información sonora que no es diálogo: quién habla cuando no se ve, la música, los ruidos relevantes o el tono de voz. Son los que pide la accesibilidad, y sirven igual de bien a quien ve el vídeo sin sonido.
Son un buen punto de partida, pero por sí solos no suelen bastar: cometen errores con nombres propios, términos técnicos y puntuación, y no añaden información sonora. Lo que funciona es generarlos automáticamente, revisarlos a mano y ajustar cortes y tiempos. Así se aprovecha la velocidad de la herramienta con la precisión de una persona.
Depende del tipo de organización y del servicio. El sector público tiene obligaciones claras desde hace años, y la Ley Europea de Accesibilidad, aplicable desde junio de 2025, extiende requisitos a muchos productos y servicios digitales como el comercio electrónico o la banca. Aunque tu caso no esté obligado, subtitular amplía tu público y mejora cómo funcionan los vídeos en redes.
Para redes sociales, donde muchos vídeos se ven en silencio y la plataforma no siempre muestra subtítulos por defecto, quemarlos en la imagen da control sobre el diseño. Para la web y YouTube es mejor un archivo aparte (SRT o WebVTT): la persona puede activarlos o no, cambiar su tamaño, y los buscadores pueden leer el texto. Muchas veces conviene preparar las dos versiones.
Es una narración que describe la información visual importante para personas ciegas o con baja visión: acciones, textos en pantalla, gestos o cambios de escena. Hace falta cuando el vídeo transmite información que solo se ve. Si el guion ya explica de palabra todo lo esencial, la necesidad de audiodescripción se reduce mucho.