Calendario de una feria: planificación desde seis meses antes hasta el desmontaje
- Por
- Juan Navarro
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- Publicado
- 18 de junio de 2026
Una feria bien preparada se nota en los detalles, y casi todos se deciden meses antes de abrir las puertas. Un cronograma práctico, hito a hito, para llegar al montaje con calma.
Hace unos años nos llamó una empresa de maquinaria agrícola en febrero. Tenían espacio contratado para una feria que abría a principios de abril y querían un stand nuevo. Lo sacamos adelante, y quedó muy bien, pero aquellas semanas fueron una carrera: decisiones tomadas deprisa, impresiones con tarifa urgente, un mobiliario que no era el que queríamos porque el bueno no llegaba a tiempo. Al año siguiente nos llamaron en septiembre. El stand costó lo mismo, se disfrutó muchísimo más y rindió mejor, porque hubo tiempo para pensar cada pieza.
Una feria es un proyecto con fecha fija e innegociable, y eso lo cambia todo. Todo se organiza contando hacia atrás desde el día de apertura, y cada decisión tiene su momento óptimo. Tomarla a tiempo da opciones, precio y tranquilidad.
En esta guía comparto el calendario que usamos en el estudio con nuestros clientes, hito a hito, desde la reserva del espacio hasta la semana posterior al desmontaje. Los plazos son orientativos y se ajustan a cada feria y cada stand, pero el orden se mantiene casi siempre.
01Por qué planificar una feria contando hacia atrás
En la mayoría de proyectos de diseño, si algo se retrasa, la entrega se mueve. En una feria no: el recinto abre el día que abre, y el montaje tiene unas horas asignadas que no se pueden ampliar. Por eso conviene pensar el calendario al revés, desde la apertura hacia hoy, y marcar primero los plazos que vienen impuestos.
Esos plazos fijos salen casi todos del manual del expositor, el documento que publica la organización con las normas técnicas y las fechas obligatorias. Ahí aparecen, entre otras cosas, la fecha límite para presentar los planos del stand a aprobación, los plazos para contratar suministros (electricidad, agua, conexión a internet), los horarios de montaje y desmontaje, las condiciones de carga y descarga y la documentación de seguros y acreditaciones. Lo primero que hacemos al recibir un encargo es leerlo entero y trasladar sus fechas a nuestro cronograma.
Clave: en una feria, la fecha de apertura no se mueve, así que lo que da margen es empezar antes. Cada mes de antelación se traduce en más opciones de diseño, mejores precios y un equipo más preparado.
El cronograma de un vistazo
Esta tabla resume el calendario tipo para un stand de diseño a medida en una feria profesional. Para un stand modular o una feria pequeña, los plazos se pueden comprimir.
Si solo tienes tres meses
A veces la decisión de ir a una feria llega tarde, y no pasa nada: se puede hacer un buen stand con tres meses, siempre que se tomen algunas decisiones con inteligencia. Lo que funciona en esos casos es simplificar la construcción y concentrar la creatividad donde más se nota.
- Partir de un sistema modular o de un stand reutilizado. Una estructura modular de calidad, bien vestida con gráfica e iluminación propias, se monta rápido y luce mucho más de lo que su precio sugiere.
- Decidir el concepto en una sola reunión. Con el briefing preparado de antemano, el estudio puede presentar una propuesta cerrada en lugar de varias rutas.
- Elegir materiales y mobiliario disponibles. El mobiliario de alquiler y los acabados de stock evitan esperas de fabricación.
- Adelantar la gráfica. Es lo que más tiempo de imprenta necesita en relación con su peso en el resultado, así que los textos y las imágenes se cierran cuanto antes.
- Concentrar la comunicación. Con menos semanas por delante, la invitación personal a los clientes clave pesa más que una campaña amplia.
Con dos meses o menos, la prioridad pasa a ser que todo lo imprescindible esté a tiempo: espacio, aprobación, suministros, gráfica y equipo. El resto se mejora en la siguiente edición.
02De doce a seis meses: decidir bien dónde estar
La planificación empieza con una pregunta que parece obvia y a menudo se responde por inercia: ¿esta es la feria adecuada? Antes de reservar, merece la pena repasar quién la visita (perfil profesional, procedencia, poder de decisión), qué competidores están, cómo fue la edición anterior y qué objetivos concretos puede cumplir.
Con la feria elegida, llega la solicitud de espacio. En las ferias grandes las solicitudes se abren con mucha antelación y la ubicación se asigna según criterios que cada organización publica: antigüedad como expositor, fecha de solicitud, metros contratados. La ubicación importa tanto como los metros. Un stand en esquina o en un pasillo principal recibe más paso que uno al fondo de un pabellón, y eso condiciona después el diseño. En la guía sobre tipos de stand explicamos qué ofrece cada configuración, de la línea a la isla.
En esta fase también conviene reservar un primer presupuesto global. Además del alquiler del espacio y del stand, incluye suministros, transporte, viajes y alojamiento del equipo, material promocional, catering para reuniones y la campaña de comunicación. Los hoteles cercanos a los recintos se llenan pronto en semanas de feria, así que el alojamiento también se reserva aquí.
03De seis a cuatro meses: briefing, concepto y proyecto
Seis meses antes de la feria es, para nosotros, el momento ideal para empezar a trabajar el stand. Hay tiempo para pensar, probar y ajustar sin prisa.
- Briefing. Reunión para fijar objetivos medibles, público, mensajes, productos a exponer, necesidades de espacio (almacén, reuniones, demos) y presupuesto. Si quieres prepararla bien, tienes una plantilla completa en la guía del briefing para un stand.
- Concepto. El estudio presenta una o dos propuestas de idea creativa con planta, volumetría y un primer render. Es la fase de decidir la historia que contará el stand.
- Desarrollo del diseño. Con el concepto elegido, se define todo: materiales, acabados, iluminación, mobiliario, gráfica, pantallas y experiencias.
- Proyecto técnico. Planos acotados, alzados, detalles constructivos, esquema eléctrico y memoria de materiales. Es la documentación que pide la organización para aprobar el stand y la que usa el montador para presupuestar y construir.
04De cuatro a dos meses: aprobaciones, suministros y producción
Aquí el proyecto pasa del papel a la realidad. Es la fase con más gestiones en paralelo, y la que más agradece una lista bien ordenada.
Aprobación y contrataciones con el recinto
El proyecto técnico se presenta a la organización en el plazo que marque el manual. Mientras se aprueba, se contratan los suministros: la potencia eléctrica (sumando focos, pantallas, equipos y cámaras frigoríficas si las hay), agua y desagüe si el stand lo necesita, conexión a internet por cable, limpieza, y los servicios adicionales que ofrezca el recinto. Muchos recintos aplican recargos a las contrataciones fuera de plazo, así que conviene cerrarlas pronto.
Producción del stand
Con el proyecto aprobado, el montador empieza a fabricar en taller: carpintería, estructuras, mobiliario a medida. En paralelo se produce la gráfica (lonas, vinilos, rótulos) y el contenido audiovisual para las pantallas. Para la gráfica, la fecha límite de entrega de originales suele estar entre cuatro y tres semanas antes del montaje en nuestros proyectos, para dejar tiempo a pruebas de color.
Material promocional
Catálogos, fichas técnicas, tarjetas, muestras, merchandising y landing page específica para la feria. Los plazos de imprenta y de fabricación de merchandising personalizado pueden ser largos, sobre todo si se fabrica fuera. Lo contamos en detalle en la guía de material promocional para ferias.
05De dos meses a una semana: comunicación, agenda y logística
Mientras el stand se fabrica, el foco pasa a las personas: quién vendrá a verte y quién estará allí para recibirle.
Campaña de invitaciones
Una feria rinde mucho más cuando una parte de las visitas llega con cita. Como orientación, este es el ritmo que solemos proponer:
- Seis a ocho semanas antes. Primer anuncio: «Estaremos en la feria», con fechas, número de stand y lo que se podrá ver.
- Cuatro semanas antes. Invitación personal a clientes clave y potenciales con propuesta de reunión concreta.
- Dos semanas antes. Recordatorio con novedades: el lanzamiento, la demo, el ponente.
- Unos días antes. Mensaje práctico con ubicación en el plano, horarios y contacto directo del comercial.
En redes sociales, la feria se puede contar como una pequeña serie: la preparación, el montaje, el equipo. Funciona bien porque es contenido real y con fecha.
Agenda de reuniones
Cada comercial debería llegar a la feria con su agenda parcialmente llena y huecos libres para visitas espontáneas. Un calendario compartido evita que dos personas citen a clientes en la única mesa de reuniones a la misma hora.
Logística
Transporte del material y del producto expuesto, acreditaciones del equipo, aparcamiento, envío anticipado de cajas al recinto o a un almacén cercano, y una lista de lo que viaja con el equipo en mano (tabletas, cargadores, documentación). Si exponéis maquinaria o producto voluminoso, el transporte necesita su propia cita de carga y descarga dentro del horario de montaje.
06La última semana y el montaje
En los días previos, lo importante ya está hecho. Toca comprobar y preparar a las personas.
- Formación del equipo. Una sesión de una o dos horas para repasar objetivos, mensajes, roles, demos y cómo registrar contactos. Lo desarrollamos en la guía dedicada al equipo en el stand.
- Pruebas técnicas. Contenidos de pantallas cargados y probados en el formato final, demos ensayadas, aplicaciones de captación configuradas.
- Kit de stand. Una caja con lo que siempre falta: cinta de doble cara, bridas, alargadores, toallitas, tijeras, cargadores, bolígrafos, agua, tiritas, un pequeño botiquín.
Durante el montaje, alguien del estudio supervisa que lo construido coincide con lo diseñado: acabados, alineación de gráfica, orientación de los focos. Al final del último día de montaje se hace un repaso completo con el cliente, con todo encendido, y se encarga la limpieza final para que el stand amanezca impecable.
07Los días de feria y el desmontaje
Los días de feria tienen su propio ritmo. Funciona muy bien empezar cada jornada con un breve encuentro del equipo de quince minutos: qué pasó ayer, qué reuniones hay hoy, qué ajustamos. Al final del día, los contactos se revisan y se clasifican mientras todo está fresco en la memoria.
Una jornada tipo, en los stands que acompañamos, suele seguir este orden:
- Una hora antes de abrir. Llegada del equipo, encendido de pantallas y focos, revisión de la limpieza y reposición de material.
- Encuentro de quince minutos. Agenda del día, reuniones confirmadas, turnos de descanso y cualquier ajuste del día anterior.
- Horario de feria. Atención por turnos, demos programadas y reuniones; alguien se encarga de que el stand esté siempre ordenado.
- Cierre. Repaso de los contactos del día, clasificación por prioridad y envío inmediato de lo que se prometió enviar.
Ese último paso marca la diferencia: un catálogo prometido a las once de la mañana que llega esa misma tarde dice mucho de cómo trabaja una empresa.
El desmontaje empieza cuando la organización lo permite, nunca antes de la hora de cierre. Lo que funciona es tenerlo planificado igual que el montaje: qué se recupera para la siguiente edición, qué se recicla y qué se almacena, y quién lo transporta. Si el stand se ha diseñado pensando en reutilizarlo, este momento es especialmente importante: embalar bien las piezas es lo que permite volver a usarlas.
La semana después
La feria termina cuando se ha hecho el seguimiento. En la primera semana, cada contacto relevante recibe un mensaje personal que retoma la conversación, y los más prometedores, una llamada. Los datos se cargan en el CRM con sus notas. Y el equipo se reúne para hacer balance: qué funcionó, qué cambiaríamos, qué aprendimos del stand. Ese documento es oro para la siguiente edición, y es la base para medir el retorno de la feria con datos reales.
08Planificar con tiempo es diseñar mejor
Un calendario bien llevado tiene un efecto que va más allá de la organización: libera tiempo para lo que de verdad importa, que es pensar en el visitante. Cuando las gestiones están resueltas, el equipo llega a la feria con energía y el stand cuenta lo que tenía que contar.
En SIMA acompañamos a empresas en todo el proceso, desde el briefing hasta el desmontaje, diseñando espacios comerciales y stands junto con la gráfica, el contenido audiovisual y el material que los rodea. Si tienes una feria en el horizonte, aunque falten muchos meses, escríbenos y montamos juntos el calendario.

Juan Navarro
Fundador y director creativo de SIMA, en Estepona. Más de 25 años dando forma a marcas, webs y espacios.
Preguntas
al margen.
Las dudas que suelen aparecer después de leer esta guía.
Hacer una preguntaEn las ferias consolidadas, las solicitudes de espacio se abren muchos meses antes y los antiguos expositores suelen tener preferencia para repetir ubicación. Para una feria importante, lo razonable es solicitar el espacio entre nueve y doce meses antes. En ferias más pequeñas o locales, con seis meses suele bastar, aunque las mejores ubicaciones se van pronto.
Es el documento que publica la organización con las normas técnicas del recinto y los plazos obligatorios: alturas máximas, materiales permitidos, fechas para presentar planos, horarios de montaje, contratación de electricidad o agua, acreditaciones y seguros. Conviene leerlo entero al reservar el espacio y pasárselo al estudio que diseña el stand, porque condiciona el diseño desde el primer boceto.
Depende del tamaño y del tipo de stand y de los días que deje la organización. Un stand modular pequeño puede montarse en unas horas; uno de diseño a medida de tamaño medio suele necesitar uno o dos días, y los grandes, tres o más. Los recintos fijan las fechas y horarios de montaje en el manual del expositor, y todo el calendario se organiza alrededor de ellos.
Como orientación, una primera comunicación de «nos vemos en la feria» funciona bien unas seis u ocho semanas antes, con un recordatorio a dos semanas y otro unos días antes que incluya número de stand y forma de agendar una reunión. Las citas con clientes clave conviene cerrarlas antes, de forma personal.
La parte más rentable de la feria: el seguimiento. En la primera semana se contacta a los leads más calientes, se cargan todos los contactos en el CRM con sus notas, se hace una reunión de cierre con el equipo y se documenta lo aprendido para la siguiente edición. También se revisa el estado del material reutilizable y se almacena bien.