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—Guías

Briefing para un stand: objetivos, público, presupuesto y normativa de la feria

Por
Juan Navarro
Lectura
12 min
Publicado
23 de febrero de 2026

El briefing es el documento que convierte «queremos ir a la feria» en un encargo que se puede diseñar. Te contamos qué preguntas responder, cómo leer el manual del expositor y te dejamos una plantilla lista para usar.

La primera llamada suele sonar así: «Vamos a FITUR, tenemos 32 metros en esquina, ¿nos hacéis algo chulo?». Y es un comienzo estupendo, porque hay ganas. Pero con esa frase podríamos diseñar veinte stands distintos, y solo uno encajaría de verdad con lo que la empresa necesita. Para encontrarlo hace falta saber si quieren captar agencias nuevas o cuidar a las que ya tienen, si van a firmar acuerdos o a presentar un destino a la prensa, cuántas personas estarán atendiendo y si habrá vino que servir, folletos que repartir o una pantalla que enseñar.

El briefing es el documento que responde a esas preguntas antes de dibujar la primera línea. En el estudio lo consideramos la fase más rentable de todo el proyecto, porque cada respuesta clara ahorra una ronda de cambios más adelante. Y no hace falta que sea largo ni sofisticado: basta con que sea concreto.

En esta guía repasamos qué tiene que incluir, cómo leer el manual del expositor sin perderse y cerramos con una plantilla que puedes copiar. Si quieres ver dónde encaja el briefing dentro del proceso completo, lo explicamos en la guía de diseño de stands.

Un briefing bien hecho cumple tres funciones a la vez. La primera, alinear a la empresa por dentro: marketing, ventas y dirección suelen tener expectativas distintas sobre la feria, y ponerlas por escrito las hace visibles. La segunda, dar al estudio la información necesaria para proponer un diseño con sentido. La tercera, servir de vara de medir: cuando llegue la propuesta, se valora contra el briefing y no contra el gusto personal de quien la mira.

Clave: el briefing es la única pieza del proyecto que se escribe antes de que existan opiniones sobre el diseño, y por eso es la más útil para decidir después.

01Objetivos: qué tiene que pasar en la feria

Empezamos siempre por aquí. Un objetivo útil es concreto, medible y realista. «Dar visibilidad a la marca» es una intención; «conseguir 150 contactos cualificados de distribuidores del sur de Europa» es un objetivo que cambia el diseño, porque pide una zona de registro ágil, mesas para conversaciones cortas y material que se lleven.

Los objetivos más habituales en feria, y lo que suelen pedir al espacio, son estos:

ObjetivoQué pide al standCómo se mide
Captar contactos nuevosFrente abierto, gancho visual, registro rápidoContactos cualificados registrados
Cerrar acuerdosZona de reuniones con cierta privacidadReuniones mantenidas y acuerdos firmados
Lanzar un productoEscenario o punto focal, demo, pantallaAsistentes a la presentación, prensa, menciones
Fidelizar clientesZona de acogida, hospitalidad, ambienteClientes que visitan, satisfacción posterior
Posicionar la marcaPresencia, coherencia, experiencia memorableVisitas, notoriedad, cobertura en medios

Lo normal es que haya un objetivo principal y uno o dos secundarios. Ordenarlos ayuda mucho cuando el espacio obliga a elegir: si la mitad del stand se va en reuniones, queda menos para exponer, y está bien que así sea si cerrar acuerdos es lo primero. Para fijar indicadores y hacer seguimiento después, tienes la guía sobre cómo medir el retorno de una feria.

02Público y mensajes: a quién recibimos y qué le decimos

Quién va a pasar por delante

No todo el que camina por el pasillo es tu público. Conviene describir a las dos o tres personas que más te interesa atraer: su perfil profesional, qué buscan en la feria, cuánto tiempo suelen dedicar a cada stand, si vienen con cita o pasean. Un comprador de gran distribución con la agenda llena se comporta muy distinto a un profesional que recorre la feria por primera vez.

También ayuda saber qué proporción de visitantes llega con reunión cerrada y cuál llega por sorpresa. Si casi todo es cita previa, el stand puede ser más recogido; si dependes del paso, necesitas un frente que llame.

El mensaje que se ve desde el pasillo

El briefing debería incluir una frase principal, la que tiene que leerse desde lejos. Una sola. Puede ser el eslogan de campaña, el nombre de un producto nuevo o una propuesta de valor muy clara. Debajo, dos o tres mensajes secundarios para quien se acerca, y la información de detalle que irá en pantallas, folletos o en boca del equipo.

Si la marca tiene identidad definida, se adjunta el manual de marca y los archivos originales. Si no la tiene o está desactualizada, es buen momento para plantearlo: el stand amplifica todo, también las inconsistencias.

03Necesidades del espacio: la lista práctica

Esta parte es muy operativa y, aun así, es la que más se olvida. Te propongo repasarla en voz alta con el equipo que estará en el stand, porque son quienes saben qué echan de menos cuando trabajan allí.

  • Producto a exponer. Qué piezas, cuántas, medidas y pesos, si necesitan vitrina, enchufe, agua o seguridad especial.
  • Zonas. Recepción, exposición, demo, reuniones (cuántas mesas y para cuántas personas), barra o zona de hospitalidad.
  • Almacén. Superficie mínima para folletos, cajas, abrigos, catering. En stands medianos, entre 2 y 4 m² suelen ser suficientes como orientación.
  • Tecnología. Pantallas (tamaño y contenido), tablets para registro, conexión a internet, sonido.
  • Hospitalidad. Café, agua, catas, nevera, fregadero (el agua exige acometida contratada a la feria).
  • Personas. Cuántas personas atenderán a la vez y en qué horarios.
  • Accesibilidad. Rampa si hay tarima, mostrador con una zona a altura accesible, pasos libres cómodos.

04Presupuesto: ponerle número desde el principio

Hablar de dinero al principio no quita creatividad; la orienta. Un estudio que conoce el presupuesto propone lo mejor posible dentro de él. Uno que no lo conoce, adivina.

Conviene separar dos bloques:

  1. Lo que se paga a la feria. Suelo, cuota de inscripción, acometida eléctrica y consumo, agua, seguro obligatorio, limpieza, wifi, pases de montaje, tarjetas de expositor, inserciones en el catálogo oficial.
  2. Lo que se paga al estudio y proveedores. Diseño, estructura, gráfica, mobiliario, iluminación, audiovisuales, transporte, montaje y desmontaje, almacenaje posterior.

Hay un tercer bloque que muchas empresas olvidan incluir en el coste real de la feria: viajes, alojamiento y dietas del equipo, material promocional, catering y acciones de captación antes y después. No va en el briefing del stand, pero conviene tenerlo presente para no recortar el stand a última hora.

05La normativa de la feria: cómo leer el manual del expositor

Cada recinto publica un manual del expositor (también llamado normas de participación o normativa técnica). Es un documento largo y algo árido, pero contiene todo lo que limita el diseño. Lo que funciona es leerlo con un rotulador en la mano buscando estos apartados concretos.

Lo que hay que localizar sí o sí

  • Altura máxima de construcción. Varía según el pabellón y el tipo de stand. A veces hay una altura general y otra permitida para elementos puntuales, retranqueados un metro o más del pasillo.
  • Medianeras. A partir de qué altura las paredes que dan al vecino deben acabarse en limpio por su cara.
  • Reacción al fuego de los materiales. Los recintos exigen que moquetas, tejidos, lonas y revestimientos cumplan una clasificación mínima según la norma UNE-EN 13501-1, y pueden pedir los certificados.
  • Electricidad. Potencia que puedes contratar, plazos para pedirla, y la obligación de que la instalación la ejecute un instalador autorizado, con su boletín.
  • Cuelgues. Si se permite colgar estructuras del techo, quién las instala, con qué antelación se piden y qué cálculos hacen falta.
  • Doble planta. Si se admite, en qué condiciones y con qué documentación técnica.
  • Plazos. Fecha límite para enviar los planos a aprobación, para contratar servicios con tarifa normal y para pedir pases de montaje.
  • Horarios de montaje y desmontaje. Cuántos días hay, a qué horas se puede trabajar y cuándo hay que dejar el espacio libre.
  • Seguridad y prevención. Documentación de coordinación de actividades empresariales (en España se basa en el Real Decreto 171/2004), seguros de responsabilidad civil y normas de trabajo en el recinto.

Lo que funciona al leerlo

Lo práctico es extraer de ese manual una sola página de resumen con las cifras y fechas que afectan al diseño, y compartirla con el estudio y con el montador. Así nadie tiene que releer cien páginas para saber si se puede colgar una lona o a qué hora cierra el pabellón la víspera.

06Cinco hábitos que hacen que un briefing funcione

Después de muchos stands, hemos visto que los briefings que mejor resultado dan comparten algunas costumbres sencillas:

  1. Hablar de resultados, no de formas. «Queremos que se vea desde la entrada del pabellón» es más útil que «queremos una torre de seis metros». Lo primero deja al estudio buscar la mejor solución; lo segundo la da por cerrada.
  2. Incluir lo que no gustó la última vez. Si en la edición anterior el almacén se quedó pequeño o el mostrador hacía de barrera, decirlo ahorra repetirlo.
  3. Adjuntar fotos de ferias anteriores. Del stand propio y de los que os llamaron la atención. Una imagen explica en un segundo lo que cuesta un párrafo.
  4. Nombrar a una sola persona que decide. Las propuestas avanzan mucho más rápido cuando hay una voz final, aunque se consulte a varias.
  5. Fijar la fecha de la primera presentación. Con el día de la reunión en la agenda, el briefing se cierra a tiempo y el diseño arranca con ritmo.

07Plantilla de briefing para un stand

Esta es la estructura que usamos con nuestros clientes. Puedes copiarla en un documento y rellenarla con tu equipo. Lo que no sepas, déjalo indicado como pendiente: también es información útil.

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BRIEFING DE STAND
1. Datos básicos
   Feria / edición / recinto / pabellón:
   Fechas de montaje, feria y desmontaje:
   Superficie y tipo (línea, esquina, península, isla):
   Número de stand y plano de ubicación (adjunto):
2. Objetivos
   Objetivo principal (medible):
   Objetivos secundarios:
   Cómo mediremos el resultado:
3. Público
   Perfiles prioritarios (2-3):
   Proporción estimada con cita / sin cita:
4. Mensajes
   Frase principal visible desde el pasillo:
   Mensajes secundarios:
   Productos o novedades a destacar:
5. Necesidades del espacio
   Producto a exponer (medidas, pesos, requisitos):
   Zonas: recepción / exposición / demo / reuniones / hospitalidad:
   Almacén (m2 aproximados):
   Tecnología: pantallas, registro, conexión, sonido:
   Personas atendiendo a la vez:
6. Presupuesto
   Rango para el stand (diseño, construcción, montaje):
   Partidas de feria ya contratadas:
   Prioridad si hay que ajustar:
   ¿Reutilización prevista en otras ferias?:
7. Marca
   Manual de identidad y archivos originales (adjuntos):
   Referencias que gustan y que no:
8. Normativa
   Manual del expositor (adjunto):
   Altura máxima / cuelgues / doble planta:
   Fecha límite de entrega de planos:
9. Contactos y decisiones
   Persona que coordina:
   Quién aprueba el diseño y en qué plazos:

Ejemplo resuelto: de la frase inicial al briefing útil

Volvamos a la llamada del principio. Tras dos reuniones, la frase «tenemos 32 metros en esquina, hacednos algo chulo» se convirtió en algo así (datos ilustrativos):

  • Objetivo principal: mantener 40 reuniones con agencias y turoperadores ya contactados, con cita previa.
  • Objetivo secundario: captar 100 contactos nuevos de agencias especializadas en turismo gastronómico.
  • Público: profesionales con agenda cerrada los dos primeros días y público general el fin de semana.
  • Mensaje principal: el nombre del destino y una frase de cinco palabras sobre su cocina.
  • Necesidades: cuatro mesas de reunión, una barra de degustación con fregadero, almacén de 3 m², una pantalla de gran formato para el vídeo del destino.
  • Presupuesto: un rango para el stand y la prioridad clara de que la barra de degustación fuera excelente.
  • Normativa: altura máxima de 4 m en el pabellón, cuelgues permitidos con solicitud previa, entrega de planos seis semanas antes.

Con ese documento, el diseño casi se dibuja solo: una esquina con la barra de degustación en el vértice visible, las mesas de reunión en la L interior con separación visual ligera y el almacén detrás de la pantalla. Si dudas entre tipologías al rellenar los datos básicos, en tipos de stand comparamos cada opción.

08Del briefing al calendario

Con el briefing cerrado, lo siguiente es fijar fechas hacia atrás desde el día de apertura: aprobación del concepto, cierre de la gráfica, envío de planos al recinto, fabricación y montaje. En la guía del calendario de una feria proponemos una planificación de seis meses que encaja con esta plantilla.

Un buen briefing es también una forma de respeto por el trabajo de todos: el equipo comercial sabe qué va a encontrar, el estudio diseña con información real y la dirección puede valorar la propuesta con criterio. En SIMA lo preparamos junto a nuestros clientes como primer paso de cualquier proyecto de espacios comerciales y stands. Si tienes una feria en el calendario y quieres que lo hagamos contigo, escríbenos.

Juan Navarro

Juan Navarro

Fundador y director creativo de SIMA, en Estepona. Más de 25 años dando forma a marcas, webs y espacios.

—FAQ

Preguntas
al margen.

Las dudas que suelen aparecer después de leer esta guía.

Hacer una pregunta

Lo ideal es que lo coordine una persona de marketing o dirección, pero que recoja la voz de ventas, que es quien estará en el stand, y de quien controle el presupuesto. Si hay producto técnico que exponer, conviene sumar a alguien de producto. Con dos o tres reuniones cortas suele bastar para tener un documento completo.

Entre dos y cinco páginas es una buena medida. Lo importante es que responda a todas las preguntas clave con datos concretos. Un briefing de una sola línea obliga al estudio a suponer, y uno de veinte páginas suele mezclar lo esencial con lo accesorio.

Lo publica la organización de cada feria, normalmente en el área privada de expositores de su web, y lo envía al confirmar la contratación del espacio. A veces se llama normas de participación, guía técnica o normativa de montaje. Si no lo tienes, pídelo al departamento de expositores en cuanto contrates.

Puedes partir de un rango y pedir al estudio que te proponga qué se puede hacer con el mínimo y con el máximo. Otra forma es calcularlo al revés: cuánto vale para tu empresa un cliente nuevo o una reunión cerrada, y cuántos esperas conseguir. Así el presupuesto se conecta con el retorno esperado.

Puede afinarse, y es normal que la primera propuesta haga aflorar cosas que no se habían dicho. Lo que conviene es que los cambios se anoten en el propio documento y se compartan, para que todos trabajen con la misma versión. Cambios grandes de objetivo o de presupuesto a mitad de proyecto sí obligan a replantear el diseño.

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