Storyboard y animatic: ver el vídeo antes de producirlo
- Por
- Juan Navarro
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- 11 min
- Publicado
- 1 de marzo de 2026
Unas viñetas bien pensadas y un montaje provisional con voz y música permiten decidir el ritmo, los encuadres y el tono de un vídeo cuando cambiar algo todavía es fácil.
Hace un tiempo presentamos a un cliente un vídeo explicativo en forma de animatic: dibujos en gris, una voz grabada con el micrófono del estudio y una música provisional. A los veinte segundos nos paró. «Aquí me he perdido», dijo, «no entiendo por qué de repente hablamos de logística». Tenía toda la razón. En el guion escrito la frase funcionaba, pero vista en el tiempo, con su ritmo real, el salto era demasiado brusco. Lo arreglamos en media hora moviendo dos viñetas y añadiendo una frase puente. Si lo hubiéramos descubierto con la animación terminada, habríamos rehecho una escena entera.
Esa es la razón de ser del storyboard y del animatic: ver el vídeo antes de que exista. Son las herramientas que permiten que todas las personas implicadas imaginen lo mismo y que los cambios ocurran cuando todavía son baratos. Esta guía explica cómo se hacen, qué tienen que incluir y cómo revisarlos con criterio.
01Qué es un storyboard y qué problema resuelve
Un storyboard (guion gráfico) es una secuencia de viñetas que representa, plano a plano, lo que se verá en un vídeo, con notas sobre acción, diálogo, sonido y movimiento de cámara. Se lee como un cómic, de izquierda a derecha y de arriba abajo.
Su origen está en los estudios Disney de principios de los años treinta, donde el animador Webb Smith empezó a clavar dibujos en tablones para ver la historia completa de un corto. La idea se extendió al cine de imagen real: Hitchcock era famoso por planificar cada plano en viñetas antes de rodar. Hoy es una herramienta estándar en cine, publicidad, motion graphics y videojuegos.
El problema que resuelve es de comunicación. Un guion escrito describe lo que pasa, pero cada persona lo imagina a su manera. Cuando el cliente lee «vemos el producto en la mesa», imagina un plano; el operador, otro; el animador, un tercero. El storyboard pone la imagen sobre la mesa y obliga a decidir: ¿plano general o detalle?, ¿desde arriba o a la altura de los ojos?, ¿el producto entra en cuadro o ya está?
02El lenguaje de los planos que se dibujan
Para hacer un storyboard útil no hace falta dibujar bien, pero sí hablar el lenguaje de los planos. Estas son las escalas más habituales y lo que transmiten:
A esto se suman los ángulos (normal, picado desde arriba, contrapicado desde abajo, cenital) y los movimientos de cámara (panorámica, travelling, zoom, grúa, cámara en mano). En motion graphics la «cámara» es virtual, pero el lenguaje es el mismo: un zoom digital sobre una ilustración transmite lo mismo que un travelling de aproximación.
Cómo se anota el movimiento
La notación habitual es sencilla y conviene respetarla para que cualquiera la entienda:
- Flechas dentro del cuadro para el movimiento de personas u objetos.
- Flechas fuera del cuadro, o un recuadro interior con flechas hacia él, para indicar movimientos de cámara o zoom.
- Dos viñetas para un mismo plano (inicio y final) cuando el movimiento es importante, marcadas como 4A y 4B.
- Notas debajo de cada viñeta con el número de plano, la duración estimada, el diálogo o locución y los efectos de sonido.
03Cómo hacer un storyboard paso a paso
Este es el proceso que seguimos en el estudio, tanto para rodajes como para piezas de animación:
- Partir de un guion aprobado: el storyboard traduce un texto que ya está decidido en su fondo. Si el guion cambia mucho, el storyboard se rehace.
- Dividir el guion en planos: marcar en el texto dónde cambia la imagen. Cada cambio será al menos una viñeta.
- Hacer miniaturas rápidas: bocetos de pocos centímetros, de dos a tres por plano, para explorar opciones de encuadre sin invertir tiempo. Es la fase más creativa.
- Elegir y limpiar: seleccionar la mejor miniatura de cada plano y dibujarla a un tamaño legible, con la relación de aspecto final (16:9, 9:16, 1:1).
- Añadir notas: número, duración, acción, sonido, texto en pantalla y transición al siguiente plano.
- Revisar la continuidad: comprobar que las direcciones de mirada y de movimiento se mantienen entre planos (la regla de los 180 grados) y que la secuencia se entiende leída de corrido.
- Presentar y anotar cambios: una revisión con el cliente y el equipo antes de pasar al animatic o a los styleframes.
Herramientas para dibujar storyboards
- Papel y lápiz: siguen siendo lo más rápido para miniaturas. Hay plantillas imprimibles con viñetas en 16:9.
- Procreate o Photoshop: con una tableta, permiten dibujar limpio y reordenar viñetas.
- Storyboarder (Wonder Unit): gratuito y pensado para esto; exporta animatics básicos.
- Boords: herramienta online que facilita compartir, comentar y versionar con clientes.
- Toon Boom Storyboard Pro: estándar en animación profesional, con cámara y animatic integrados.
- Previsualización 3D: Blender, Unreal Engine o herramientas como FrameForge permiten colocar cámaras virtuales con ópticas reales, muy útil en rodajes complejos o en piezas de animación 3D.
La IA generativa se ha sumado como herramienta de exploración: genera en segundos variaciones de un encuadre o de una atmósfera. Funciona bien para abrir opciones; la elección del plano y la continuidad de la secuencia siguen siendo decisiones de dirección.
04Del storyboard al animatic: añadir el tiempo
Un storyboard muestra qué se ve, pero no cuánto dura. Y la duración lo cambia todo: un plano de tres segundos y uno de ocho cuentan cosas distintas, aunque la imagen sea la misma. El animatic resuelve eso.
Un animatic es el storyboard montado en una línea de tiempo, con la duración real de cada viñeta, la locución (aunque sea provisional), la música de referencia y, a veces, efectos de sonido básicos y movimientos sencillos de cámara sobre los dibujos. Se ve como un vídeo, aunque con imágenes fijas o casi fijas.
Qué permite decidir un animatic
- La duración total: si el vídeo tiene que durar 30 segundos y el animatic dura 41, hay que recortar ahora.
- El ritmo: dónde la pieza corre demasiado y dónde se estanca.
- La relación entre voz e imagen: si cada imagen aparece cuando se nombra lo que muestra, o va adelantada o atrasada.
- La legibilidad de los textos: si los rótulos permanecen en pantalla lo suficiente para leerlos.
- Los momentos de silencio: dónde hace falta una respiración para que una idea cale.
Cómo se monta
El animatic se puede montar en cualquier editor de vídeo (Premiere, DaVinci Resolve, Final Cut) o directamente en After Effects si la pieza es de motion graphics. El proceso habitual:
- Grabar una locución provisional a ritmo real, aunque sea con el micrófono del ordenador.
- Colocar la música de referencia, eligiendo una con un tempo parecido al previsto.
- Importar las viñetas y ajustar cada una a su frase o a su golpe musical.
- Añadir movimientos sencillos (zoom, desplazamiento) para indicar los movimientos de cámara.
- Incluir los textos en pantalla con tipografía básica y su duración real.
- Exportar con marca de agua o rótulo «Animatic · versión 1» para que nadie lo confunda con una pieza final.
05Cómo revisar un storyboard y un animatic con criterio
Revisar un storyboard o un animatic es distinto de revisar un vídeo terminado. Hay que mirar a través de los dibujos provisionales y centrarse en lo que se está decidiendo en esta fase. Estas preguntas ayudan a dar un feedback útil:
- ¿Entiendo la idea principal si veo el animatic una sola vez y sin contexto?
- ¿Los primeros segundos plantean algo que me hace querer seguir mirando?
- ¿Hay algún momento en el que me pierdo o me aburro? ¿En qué segundo exacto?
- ¿Cada texto en pantalla se puede leer con calma?
- ¿El final deja clara la acción o la idea que queremos que se recuerde?
- ¿Hay algún plano que no añada nada?
Lo que funciona es comentar en términos de efecto («aquí no entiendo por qué cambiamos de tema») más que de solución («pon otra imagen»). El equipo creativo encontrará la mejor solución si sabe exactamente qué efecto no se está produciendo. En la guía sobre cómo dar feedback de diseño hay más pautas que sirven también aquí.
06Dos storyboards distintos: el de presentar y el de rodar
En publicidad se distingue a menudo entre dos tipos de storyboard, y conviene saber cuál se está haciendo en cada momento porque tienen públicos diferentes.
El storyboard de presentación se prepara para el cliente. Tiene menos viñetas, un acabado más cuidado (a veces en color, con la paleta de la marca) y pone el foco en la idea y la emoción. Su función es que quien decide entienda la propuesta y se ilusione con ella.
El storyboard de rodaje (shooting board) se prepara para el equipo técnico. Tiene todas las viñetas, incluidas las de cobertura, y anota ópticas, alturas de cámara, movimientos, número de toma prevista y detalles de arte o vestuario. Su función es que el día del rodaje nadie tenga que adivinar nada.
Lo que hace que un storyboard sea útil
- Lo que funciona es numerar cada viñeta con el mismo código del guion técnico, para que todos hablen del plano 3.2 sin confusiones.
- Ayuda marcar en cada viñeta el texto en pantalla exacto, porque el espacio que ocupa condiciona el encuadre.
- Conviene indicar la transición entre planos (corte, fundido, barrido) cuando no es un corte simple.
- Mantener una versión fechada de cada revisión permite volver atrás si una idea descartada vuelve a interesar.
07Storyboard y animatic según el tipo de pieza
El nivel de detalle depende mucho del proyecto. No tiene sentido el mismo esfuerzo para un reel que para un spot de televisión.
En motion graphics, el animatic es especialmente valioso porque la animación es la parte más costosa del proceso. Tras el animatic suelen llegar los styleframes, fotogramas con el acabado final que muestran cómo se verá cada escena; con ambos aprobados, la animación avanza sin dudas sobre el contenido ni sobre el estilo. Lo contamos dentro del proceso general en la guía qué es el motion graphics.
08Ver antes de hacer
Lo valioso del storyboard y del animatic no son los dibujos, sino las conversaciones que provocan. Son el momento en el que el equipo creativo y el cliente se sientan delante de la misma imagen y deciden juntos, con calma, cómo será la pieza. Cuando eso se hace bien, el rodaje o la animación se convierten en la ejecución de algo que todos ya han visto y aprobado.
En SIMA usamos storyboards y animatics en todos nuestros proyectos de vídeo y motion, desde un logo animado hasta un spot. Forman parte de nuestro servicio de producción audiovisual y son, muchas veces, la parte que más disfrutan nuestros clientes. Si tienes una pieza en mente y quieres verla antes de producirla, escríbenos.

Juan Navarro
Fundador y director creativo de SIMA, en Estepona. Más de 25 años dando forma a marcas, webs y espacios.
Preguntas
al margen.
Las dudas que suelen aparecer después de leer esta guía.
Hacer una preguntaNo. Un storyboard es una herramienta de comunicación, no una obra de arte. Figuras esquemáticas, rectángulos y flechas bastan si dejan claro el encuadre, quién está en el plano y qué se mueve. Lo que sí hace falta es entender el lenguaje de los planos y pensar en la secuencia completa.
El storyboard es una secuencia de imágenes fijas, cada una con sus notas, que se lee como un cómic. El animatic monta esas imágenes en el tiempo, con la duración real de cada plano, la locución y la música, de modo que se ve como un vídeo provisional. El primero sirve para decidir qué se ve; el segundo, para decidir cuánto dura y cómo respira.
Depende del ritmo de montaje. Un vídeo de motion graphics de 60 segundos con cambios cada 3 o 4 segundos puede necesitar entre 15 y 25 viñetas, más algunas extra para mostrar transiciones complejas. Un spot con planos largos puede resolverse con 8 o 10. La regla práctica es una viñeta por plano, más las necesarias para explicar un movimiento importante.
Sí, como herramienta de exploración. Los generadores de imagen ayudan a probar encuadres, luces o atmósferas en minutos, y algunas herramientas generan viñetas a partir de un guion. Funcionan mejor como borrador: la continuidad entre planos, la intención de cada encuadre y el ritmo siguen necesitando decisiones de dirección. Conviene revisar también los derechos de uso de las imágenes generadas.
Sí, y es uno de los momentos de aprobación más útiles del proyecto. Conviene presentarlo explicando qué es provisional (dibujos, voz de prueba, música temporal) y qué se está aprobando (orden, ritmo, duración y mensaje), para que el comentario se centre en lo que todavía se puede cambiar con facilidad.