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—Guías

Acústica en espacios comerciales: el sonido también diseña

Por
Juan Navarro
Lectura
12 min
Publicado
17 de julio de 2026

Un local puede ser precioso y agotador a la vez si el sonido rebota por todas partes. Te explicamos cómo se mide, qué valores buscar y cómo resolver la acústica de una tienda, un restaurante o una oficina sin renunciar a la estética.

Hay un momento que se repite en muchas visitas de obra: entras en un local recién terminado, con su suelo de microcemento, sus paredes lisas, sus grandes cristaleras y su techo alto, y das una palmada. El sonido se queda dando vueltas un par de segundos. Todo el mundo sonríe porque el espacio está precioso, pero en el estudio sabemos lo que pasará el sábado a las dos, con sesenta personas hablando a la vez: un ruido que cansa, conversaciones a gritos y clientes que se van antes de pedir el postre.

La acústica es la parte invisible del diseño de un local, y por eso se olvida con facilidad. Sin embargo, el sonido influye en cuánto tiempo se queda la gente, en si puede conversar con quien la atiende, en la sensación de calidad y hasta en cómo se percibe la marca. Un espacio que suena bien transmite calma y cuidado; uno que suena mal transmite prisa, aunque la decoración diga lo contrario.

En esta guía explicamos cómo se piensa el sonido de un espacio comercial: los conceptos básicos, los valores de referencia, los materiales, la música ambiente y la privacidad. Con un ejemplo de cálculo para que veas que la acústica tiene mucho de sentido común.

01Tres conceptos para entender cómo suena un local

Reverberación

Cuando alguien habla en un espacio, el sonido llega a nuestros oídos directamente y, una fracción de segundo después, rebotado en suelo, techo y paredes. Esa cola de reflexiones es la reverberación. Se mide con el tiempo de reverberación (abreviado RT60 o T60): el tiempo que tarda el sonido en caer 60 decibelios una vez que la fuente se calla. Una iglesia de piedra puede tener varios segundos; un estudio de grabación, unas décimas.

Con poca reverberación, la voz se entiende con claridad. Con mucha, cada palabra se solapa con los rebotes de la anterior y la inteligibilidad cae.

Absorción

Cada material absorbe una parte del sonido que le llega y refleja el resto. Esa capacidad se expresa con un coeficiente de absorción entre 0 (todo se refleja) y 1 (todo se absorbe). El vidrio, la piedra pulida o el hormigón están cerca de 0; un panel de lana mineral con tejido, cerca de 1. Los fabricantes suelen indicar el coeficiente ponderado αw y la clase de absorción según la norma UNE-EN ISO 11654, de la A (la más absorbente, αw entre 0,90 y 1,00) a la E (entre 0,15 y 0,25).

Aislamiento

El aislamiento evita que el sonido pase de un recinto a otro. Se consigue con masa, capas desacopladas y estanqueidad (sin rendijas). Es imprescindible en bares con música, gimnasios o consultas, y lo regulan tanto el Código Técnico de la Edificación (documento básico de protección frente al ruido, DB-HR) como las ordenanzas municipales y autonómicas; en Andalucía, el Reglamento de Protección contra la Contaminación Acústica (Decreto 6/2012).

02El efecto Lombard: por qué un local ruidoso se vuelve cada vez más ruidoso

Cuando hay ruido de fondo, las personas elevamos la voz sin darnos cuenta para que nos oigan. Es el efecto Lombard, descrito por el otorrinolaringólogo francés Étienne Lombard a principios del siglo XX. En un local con mucha reverberación, cada mesa sube un poco el volumen, eso aumenta el ruido general, las demás mesas suben otro poco, y en media hora el comedor entero está hablando a gritos.

Por eso la acústica no es un lujo para restaurantes de alta cocina. Es lo que permite que el ambiente animado de un sábado siga siendo agradable y que la conversación, que es buena parte de la experiencia, fluya. Y vale igual para una tienda donde se asesora, una óptica, una inmobiliaria o una oficina abierta.

03Valores de referencia por tipo de espacio

El CTE fija algunos valores máximos de tiempo de reverberación para recintos vacíos: 0,9 segundos en restaurantes y comedores, y 0,7 segundos en aulas y salas de conferencias de menos de 350 m³. Para las zonas comunes de edificios pide además una cantidad mínima de superficie absorbente en relación con su volumen.

Más allá de la norma, estos son los rangos orientativos que manejamos en el estudio, siempre ajustados por un técnico en cada proyecto:

Tipo de espacioTiempo de reverberación orientativo (local ocupado)Prioridad acústica
Restaurante, cafetería0,6–0,8 sConversación cómoda entre mesas cercanas
Tienda con asesoramiento (óptica, moda, hogar)0,6–0,9 sDiálogo cliente-vendedor, ambiente tranquilo
Showroom o espacio de exposición0,7–1,0 sPresentaciones, demostraciones con sonido
Clínica, consulta, sala de espera0,5–0,7 sPrivacidad y calma
Oficina abierta0,5–0,7 sConcentración y llamadas
Sala de reuniones o formación0,5–0,7 sInteligibilidad de la voz y videollamadas

Las personas, la ropa y el mobiliario tapizado absorben sonido, así que un local lleno siempre suena más seco que vacío. Por eso la norma mide en vacío y los proyectos piensan en ocupado.

04Ejemplo resuelto: una cafetería que suena como un garaje

Veamos un caso sencillo con la fórmula de Sabine, la más clásica para estimar la reverberación: el tiempo de reverberación es igual a 0,161 multiplicado por el volumen del local y dividido entre la absorción total. Las cifras son ilustrativas, y los coeficientes, valores típicos a frecuencias medias (500 Hz).

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Cafetería de 10 x 6 m y 3,2 m de altura -> volumen V = 192 m3
Situación inicial (absorción = superficie x coeficiente):
  Suelo de baldosa, 60 m2 x 0,02 ............ 1,2 m2
  Techo de yeso liso, 60 m2 x 0,05 ......... 3,0 m2
  Paredes y cristal, 102 m2 x 0,03 ......... 3,1 m2
  Mobiliario y personas (estimación) ........ 6,0 m2
  Absorción total A ........................ 13,3 m2
  RT = 0,161 x 192 / 13,3 = 2,3 s
Propuesta: 40 m2 de techo acústico clase A (0,85) y 20 m2 de yeso
  Techo: 40 x 0,85 + 20 x 0,05 ............ 35,0 m2
  Absorción total A ........................ 45,3 m2
  RT = 0,161 x 192 / 45,3 = 0,68 s

Con dos tercios del techo tratado, el local pasa de más de dos segundos de reverberación a menos de 0,7. En la realidad el cálculo se afina por bandas de frecuencia y con software de simulación, pero la lección es clara: el techo es la superficie más agradecida, porque es grande, está libre de mobiliario y nadie la toca.

05Materiales y soluciones que suman diseño

La buena noticia es que hoy la acústica puede integrarse con mucha naturalidad. Estas son las soluciones que más usamos, ordenadas de más a menos discretas:

  1. Falsos techos acústicos continuos: placas con acabado liso o con microperforación casi invisible que parecen un techo de yeso convencional. Ideales en espacios minimalistas.
  2. Tableros de madera ranurada o microperforada: aportan calidez y una textura lineal muy elegante. Funcionan en techos y en paredes altas.
  3. Lamas y baffles colgados: piezas verticales suspendidas del techo, de madera, fieltro o metal perforado. Útiles cuando el techo es de hormigón visto y se quiere mantener.
  4. Revestimientos textiles y fieltros: paneles de PET reciclado o lana en colores de marca, con formas geométricas o como superficie continua. Permiten convertir la acústica en gráfica.
  5. Mobiliario absorbente: bancos corridos tapizados, respaldos altos, cortinas pesadas, alfombras, separadores con relleno. En restaurantes, el respaldo tapizado de un banco corrido hace mucho trabajo.
  6. Vegetación y musgo preservado: aporta algo de absorción y mucha sensación de calma, aunque como solución principal suele quedarse corta.
  7. Enlucidos acústicos proyectados: un mortero poroso que crea superficies continuas sin juntas, interesante en rehabilitaciones y techos curvos.

Conviene recordar dos cosas al elegir. Primero, que el material cumpla la reacción al fuego exigida para su uso (las euroclases de la UNE-EN 13501-1, como B-s1,d0 en muchos recintos públicos). Segundo, que se pueda limpiar con facilidad en zonas de uso intenso. En la guía de materiales y acabados para locales repasamos con más detalle durabilidad, tacto y mantenimiento.

Cuando el diseño pide superficies duras

A veces el concepto del local se apoya precisamente en materiales que reflejan el sonido: un suelo de terrazo, una barra de mármol, una gran cristalera al mar, paredes de azulejo artesanal. No hace falta renunciar a ellos. Lo que funciona es compensar en las superficies que el concepto no necesita. Si el protagonista es el suelo, el techo puede trabajar en silencio. Si la pared de azulejo es la foto del local, la pared opuesta puede llevar un revestimiento textil o un gran banco tapizado. Y si el techo de bóveda catalana es la joya de una rehabilitación, la absorción puede ir en lamas verticales en las paredes, en cortinas de lino o en el mobiliario.

En los cristales, que suelen ser las superficies más grandes de un local a pie de calle, unas cortinas o estores técnicos de tejido denso ayudan cuando se recogen de día y se despliegan de noche, que es cuando el local suele llenarse. Es una solución flexible que además controla la luz y la temperatura.

06Música ambiente: el sonido de la marca

Una vez que el local suena limpio, entra en juego la música. Y aquí la investigación es interesante. En 1982, Ronald Milliman publicó en el Journal of Marketing un estudio en un supermercado: con música de tempo lento, los clientes caminaban más despacio y el volumen de ventas fue mayor que con música rápida. En 1997, Adrian North, David Hargreaves y Jennifer McKendrick mostraron en la revista Nature que, en un supermercado británico, la música francesa aumentaba la venta de vino francés y la alemana, la del vino alemán. La música no decide por el cliente, pero sí colorea el ambiente en que decide.

Para traducir eso a un proyecto, en el estudio trabajamos con cuatro variables:

  • Género y carácter: coherentes con la personalidad de la marca. Una marca serena y artesanal no suena igual que una marca joven y urbana.
  • Tempo: más lento donde se busca permanencia (restaurante a la hora de la cena, tienda de hogar), más vivo donde se busca energía (gimnasio, moda joven).
  • Volumen: lo bastante bajo para que dos personas hablen a un metro sin esfuerzo. Funciona tener niveles por franjas horarias, con el volumen controlado desde un único punto.
  • Distribución: muchos altavoces pequeños a bajo volumen suenan mejor que dos grandes a todo volumen. El sonido llega homogéneo y nadie queda pegado a un altavoz.

Este trabajo conecta con el branding sensorial, que trata la marca a través de los cinco sentidos; lo contamos en la guía de branding sensorial. Y recuerda que la música en un local abierto al público necesita sus licencias (SGAE y AGEDI-AIE, o un servicio de música para negocios que las incluya).

07Privacidad acústica y zonas tranquilas

En algunos negocios, el reto no es que se oiga bien, sino que no se oiga demasiado. En una óptica, una inmobiliaria, una clínica o una gestoría, el cliente habla de su salud, su dinero o su familia, y agradece que la mesa de al lado no se entere.

Lo que funciona:

  • Distancia y orientación: puestos de atención separados y orientados para que nadie hable de cara al resto de la sala.
  • Pantallas y separadores absorbentes entre puestos, que cortan el sonido directo.
  • Un pequeño despacho o una sala para las conversaciones delicadas, con puertas macizas y juntas.
  • Enmascaramiento sonoro: un fondo suave y continuo (música tranquila, un sonido de agua, un ruido rosa muy bajo) que hace menos inteligibles las conversaciones ajenas. Se usa mucho en salas de espera y oficinas abiertas.

En hostelería ocurre algo parecido con las zonas. Un restaurante puede tener una barra animada y un comedor más recogido; separar ambos con un cambio de techo, un tabique parcial o una cortina permite que convivan. Hablamos del diseño completo de un comedor en la guía de diseño interior de restaurantes.

08Cómo incorporar la acústica al proyecto, paso a paso

  1. Define cómo debe sonar el espacio al mismo tiempo que defines cómo debe verse: animado, recogido, íntimo, energético.
  2. Revisa la normativa aplicable: CTE DB-HR, ordenanza municipal de ruido y normativa autonómica, sobre todo si habrá música o actividad nocturna.
  3. Encarga el estudio acústico cuando haya que aislar (bares, gimnasios, locales con vecinos encima) o cuando el espacio sea grande y complejo.
  4. Calcula la absorción necesaria y reparte el material entre techo, paredes y mobiliario según el diseño.
  5. Elige materiales que sumen: acabados que aporten textura, color y calidez además de absorción.
  6. Diseña el sistema de sonido (altavoces, zonas, control de volumen) a la vez que la iluminación.
  7. Mide al terminar y ajusta. Un par de paneles más en el sitio adecuado pueden cambiar mucho el resultado.

En SIMA pensamos el sonido como parte del diseño de espacios comerciales, junto a la luz, los materiales y la marca, y trabajamos con técnicos en acústica cuando el proyecto lo requiere. Si tienes un local que suena más de lo que te gustaría, o estás preparando uno nuevo y quieres que se esté a gusto desde el primer día, escríbenos y lo escuchamos juntos.

Juan Navarro

Juan Navarro

Fundador y director creativo de SIMA, en Estepona. Más de 25 años dando forma a marcas, webs y espacios.

—FAQ

Preguntas
al margen.

Las dudas que suelen aparecer después de leer esta guía.

Hacer una pregunta

El aislamiento evita que el sonido pase de un espacio a otro: que la música del bar no llegue al vecino o que el tráfico no entre en la consulta. El acondicionamiento controla cómo suena el sonido dentro del propio espacio, reduciendo el eco y la reverberación para que se hable y se escuche con comodidad. Son problemas distintos que se resuelven con materiales distintos: masa y estanqueidad para aislar, superficies absorbentes para acondicionar.

El Código Técnico de la Edificación fija que en restaurantes y comedores vacíos no supere 0,9 segundos. En la práctica, muchos proyectos buscan valores algo menores, en torno a 0,6–0,8 segundos, para que la conversación resulte cómoda con el local lleno y la gente no tenga que alzar la voz.

No necesariamente. Hay falsos techos acústicos lisos que parecen yeso continuo, tableros de madera microperforada, revestimientos textiles, lamas, fieltros de colores y hasta enlucidos acústicos proyectados. La absorción puede integrarse en el mobiliario, en el respaldo de los bancos o en elementos colgados que forman parte del diseño.

Sí, la música ambiente en un local abierto al público es comunicación pública y requiere las licencias de las entidades de gestión de derechos que correspondan, como SGAE para autores y AGEDI-AIE para productores y artistas. Existen también servicios de música para negocios que incluyen las licencias o que trabajan con catálogos libres de esos derechos.

Un técnico en acústica mide el tiempo de reverberación con un sonómetro y una fuente de ruido o un impulso (un globo, una claqueta), normalmente en varias posiciones. Con esos datos puede calcular cuánta absorción falta y dónde colocarla. Para una primera idea, hay aplicaciones de móvil que dan una estimación, aunque no sustituyen a una medición profesional.

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