Dominios y DNS: registro, registros A, CNAME, MX y propagación, explicados con calma
- Por
- Juan Navarro
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- Publicado
- 11 de abril de 2026
El dominio es el nombre de tu negocio en internet y el DNS es la agenda que dice dónde vive cada cosa. Entender las dos piezas te da el control de tu web y de tu correo.
Hace poco nos llamó el dueño de una tienda de Marbella un lunes por la mañana. El viernes había cambiado de hosting, la web nueva cargaba perfecta y, sin embargo, llevaba todo el fin de semana sin recibir un solo correo. Nadie había tocado su buzón. Lo que había pasado es que, al mover el dominio a los servidores DNS del nuevo hosting, nadie copió los registros MX, que son los que dicen dónde se entrega el correo. Lo arreglamos en diez minutos, y los mensajes retenidos llegaron a lo largo de la mañana.
Esa escena resume bien por qué merece la pena entender el DNS aunque no seas técnico. El dominio y su zona DNS son la pieza más pequeña de tu presencia digital y, a la vez, la que lo conecta todo: la web, el correo, las verificaciones de Google, la tienda, el calendario de reservas. Cuando sabes qué hay en esa agenda, cualquier mudanza se convierte en un trámite tranquilo.
Si quieres la foto completa de cómo encajan dominio, hosting, servidor y navegador, la tienes en cómo funciona una web. Aquí vamos a bajar al detalle del dominio y de sus registros, con ejemplos que puedes aplicar hoy mismo.
01Qué compras cuando registras un dominio
Un dominio no se compra en propiedad: se alquila por periodos, normalmente de uno a diez años, y se renueva. La cadena tiene tres eslabones que conviene distinguir:
- El registro (registry). La entidad que gestiona una extensión. El .es lo gestiona Red.es a través de dominios.es; el .com, Verisign.
- El registrador (registrar). La empresa a la que pagas: un registrador acreditado o tu propio proveedor de hosting actuando como intermediario.
- El titular (registrant). Tú, o mejor dicho tu empresa. Es quien tiene derecho sobre el dominio y quien decide renovarlo o trasladarlo.
Cuando registras, el registrador anota tu dominio en la base de datos del registro y le dice dónde están tus servidores de nombres (nameservers, registros NS). Ese es el único dato técnico que vive en el registrador. Todo lo demás, la web, el correo y las verificaciones, vive en la zona DNS que gestionan esos servidores de nombres, que pueden ser del propio registrador, de tu hosting o de un servicio especializado como Cloudflare.
Elegir bien el nombre y la extensión
El dominio ideal es corto, se dicta por teléfono sin deletrear y coincide con el nombre de la marca. Algunos criterios que usamos en el estudio:
- Entre 6 y 15 caracteres antes de la extensión, si el nombre lo permite.
- Sin guiones ni números, salvo que formen parte de la marca; son difíciles de dictar.
- El .es para negocios con clientela principalmente española; el .com si la marca mira fuera. Si puedes, registra los dos y redirige uno al otro con una redirección 301.
- Variantes defensivas solo cuando tengan sentido: errores tipográficos muy probables o la versión con y sin «ñ» (el .es admite caracteres como ñ y tildes desde 2007, pero muchos sistemas los muestran en formato punycode, del tipo
xn--).
Si todavía estás bautizando el proyecto, en la guía de naming contamos cómo comprobar a la vez nombre, marca registrada y dominio disponible.
02Cómo funciona el DNS, en una sola consulta
DNS significa Domain Name System, sistema de nombres de dominio. Su trabajo es traducir un nombre que las personas recuerdan (simadesign.es) a una dirección IP que las máquinas entienden (algo como 203.0.113.10). Lo hace con una cadena de preguntas que ocurre en milisegundos:
- Escribes la dirección en el navegador. El sistema operativo pregunta a un resolutor, normalmente el de tu operadora o uno público como 1.1.1.1 u 8.8.8.8.
- Si el resolutor no tiene la respuesta guardada en caché, pregunta a los servidores raíz, que le indican quién gestiona el
.es. - Los servidores del
.esle responden con los nameservers de tu dominio. - Los nameservers de tu dominio, que son los autoritativos, devuelven el registro pedido: por ejemplo, la IP del servidor web.
- El resolutor guarda esa respuesta durante el tiempo que marque el TTL y se la entrega al navegador, que ya puede conectarse.
La consecuencia práctica es importante: la única fuente de verdad sobre tu dominio es la zona que está en los nameservers a los que apunta el registrador. Si tienes una zona preciosa en el panel del hosting pero el dominio apunta a los nameservers de otra empresa, esa zona no la consulta nadie. Es la confusión más común que vemos en las auditorías.
03Los registros DNS que vas a tocar de verdad
Una zona DNS es una lista de registros. Cada uno tiene un nombre (el dominio o un subdominio), un tipo, un valor y un TTL. Estos son los que aparecen en el día a día de una web profesional.
A y AAAA: la dirección de la casa
El registro A es el más básico: «el dominio está en esta IP». Si tu hosting te da una IPv6, añade también el AAAA; los navegadores la usarán cuando la red del usuario la admita. Lo habitual es tener un A para el dominio raíz (se escribe @ en casi todos los paneles) y resolver www con un CNAME.
CNAME: el alias, y su única regla rígida
Un CNAME dice «este nombre es igual que este otro». Es perfecto para www, para subdominios que apuntan a servicios externos (una tienda en Shopify, un centro de ayuda, una landing en una plataforma de eventos) o para plataformas de despliegue como Vercel o Netlify, que cambian sus IP sin avisar.
La regla que conviene recordar: un nombre que tiene un CNAME no puede tener ningún otro registro. Por eso el dominio raíz, que siempre necesita NS y normalmente MX y TXT, no admite CNAME según el estándar. Muchos proveedores lo resuelven con registros especiales llamados ALIAS, ANAME o CNAME flattening, que se comportan como un CNAME pero devuelven una IP. Si tu plataforma te pide un CNAME en el raíz, búscalo con esos nombres en tu panel.
MX: dónde se entrega el correo
Los registros MX llevan un número de prioridad: cuanto más bajo, más preferente. Si hay varios, el correo se intenta entregar primero al de número menor y, si no responde, al siguiente. Google Workspace, por ejemplo, hoy usa un único MX smtp.google.com con prioridad 1; otros proveedores dan dos o tres servidores. Copia exactamente lo que te indique tu proveedor de correo, sin mezclar MX de dos servicios distintos.
TXT: la navaja suiza
Los TXT guardan texto que otros servicios leen: la verificación de Search Console, la de Meta para tu dominio, y sobre todo la autenticación del correo (SPF, DKIM y DMARC). Esta parte merece una guía propia, y la tienes en correo profesional con SPF, DKIM y DMARC.
CAA: quién puede firmar tus certificados
El registro CAA indica qué autoridades de certificación pueden emitir certificados para tu dominio. Es opcional y muy recomendable: si usas Let's Encrypt, una línea basta. Si un día cambias de proveedor de certificados, acuérdate de añadirlo aquí o la emisión fallará.
Una zona de ejemplo completa
Así se ve una zona sencilla de un negocio con web en un hosting, correo en Google Workspace y certificados de Let's Encrypt, en el formato estándar de archivo de zona:
; Zona DNS de ejemplo para tudominio.es
$TTL 3600
@ IN NS ns1.proveedor-dns.com.
@ IN NS ns2.proveedor-dns.com.
@ IN A 203.0.113.10
@ IN AAAA 2001:db8::10
www IN CNAME tudominio.es.
@ IN MX 1 smtp.google.com.
@ IN TXT "v=spf1 include:_spf.google.com ~all"
_dmarc IN TXT "v=DMARC1; p=none; rua=mailto:dmarc@tudominio.es"
@ IN CAA 0 issue "letsencrypt.org"
tienda IN CNAME shops.myshopify.com.Fíjate en el punto final de los nombres completos (tudominio.es.): en un archivo de zona indica que el nombre es absoluto. En los paneles web normalmente no hace falta escribirlo, el propio panel lo añade.
04TTL y propagación: lo que de verdad significa «hay que esperar»
«Hay que esperar a que propague» es probablemente la frase más repetida del sector, y suele decirse sin explicar qué está pasando. La propagación no es un proceso que recorra internet. Lo que ocurre es que miles de resolutores tienen guardada en caché la respuesta antigua y la seguirán usando hasta que caduque su TTL.
El TTL (time to live) es el número de segundos que un resolutor puede guardar un registro. Valores habituales:
- 300 s (5 minutos): para registros que vas a cambiar pronto o en plena mudanza.
- 3.600 s (1 hora): un buen valor por defecto para la mayoría de registros.
- 86.400 s (1 día): para registros muy estables, como los NS.
La clave está en que el TTL que cuenta es el que tenía el registro antes del cambio. Si tu registro A tiene un TTL de un día y lo cambias hoy, algunos usuarios verán la IP antigua durante hasta 24 horas. Por eso, en una mudanza planificada, bajamos el TTL a 300 segundos uno o dos días antes. Cuando llega el momento, el cambio se nota en minutos y, una vez estabilizado, volvemos a subirlo.
El cambio de nameservers es un caso aparte. Esos registros viven en la zona de la extensión (.es, .com), con TTL que suelen rondar uno o dos días y que tú no controlas. Para esos cambios conviene asumir que durante un día convivirán las dos zonas, y que ambas deben ser correctas.
05Mudar una web o cambiar de DNS sin que nadie lo note
Esta es la secuencia que seguimos en el estudio cuando un cliente cambia de hosting o pasamos su DNS a un proveedor más ágil. Funciona igual para una web de cinco páginas que para una tienda con varios subdominios.
- Inventario. Exporta la zona actual completa o haz capturas de todos los registros. Incluye los TXT, los subdominios olvidados (
mail,autodiscover,tienda,reservas) y los registros de verificación de herramientas que no recuerdas haber configurado. - Baja el TTL. Dos días antes, pon 300 segundos en los registros que vas a cambiar.
- Prepara el destino. Crea en el nuevo proveedor de DNS la zona completa, idéntica a la actual salvo lo que cambia (por ejemplo, la IP de la web).
- Comprueba antes de mover. Consulta los registros directamente al nuevo servidor autoritativo con
digy verifica la web nueva con el archivohostsde tu ordenador, que te deja ver el servidor nuevo antes que nadie. - Haz el cambio. Modifica el registro A o, si cambias de proveedor de DNS, los nameservers en el registrador.
- Vigila el correo. Envía mensajes de prueba desde un Gmail y un Outlook externos y revisa que lleguen. Comprueba también que puedes enviar.
- Certificado. Confirma que el nuevo servidor ha emitido el certificado HTTPS para el dominio y para
www. - Deja el servidor antiguo encendido al menos 48 horas, por si algún resolutor rezagado sigue enviando visitas allí.
- Sube de nuevo el TTL cuando todo esté estable.
06Tu dominio, bien protegido
El dominio es un activo de la empresa, igual que la marca registrada o el local. Unas pocas costumbres lo mantienen a salvo durante años:
- Titularidad a nombre de la empresa, con un correo genérico que siga existiendo aunque cambien las personas (administracion@ mejor que el correo personal de alguien).
- Renovación automática activada y una tarjeta vigente asociada. Si además renuevas por varios años, te olvidas del asunto durante una temporada.
- Doble factor de autenticación en la cuenta del registrador y del proveedor de DNS. Quien entra ahí controla tu web y tu correo.
- Bloqueo de transferencia activado (en los .com aparece como clientTransferProhibited). Solo se desactiva cuando vas a trasladar el dominio.
- DNSSEC, una extensión que firma criptográficamente las respuestas de tu zona para que nadie pueda falsificarlas. Muchos proveedores lo activan con un botón; si cambias de DNS, desactívalo antes y vuelve a activarlo después para evitar que el dominio deje de resolver durante el cambio.
- Un inventario compartido con el registrador, el proveedor de DNS y quién tiene acceso. Una línea en el documento de la empresa ahorra muchas búsquedas.
Si un día decides trasladar el dominio a otro registrador, el proceso estándar es: desbloquear, pedir el código de autorización (authcode o código EPP), iniciar la transferencia en el nuevo registrador y confirmarla por correo. En los .com, después de un registro o de una transferencia hay un periodo de 60 días en el que no se puede volver a trasladar, así que conviene planificarlo con calma. Trasladar el dominio no cambia los nameservers por sí solo: la web y el correo siguen funcionando mientras tanto.
07Lo que conviene revisar una vez al año
Una revisión anual de diez minutos mantiene la zona limpia y evita sorpresas. Te dejamos la lista que usamos en los contratos de mantenimiento:
- ¿Siguen siendo correctos el titular y el correo de contacto del registrador?
- ¿La fecha de caducidad está lejos y la renovación automática activa?
- ¿Hay registros que apuntan a servicios que ya no usas? Un CNAME hacia una plataforma abandonada puede ser reclamado por otra persona en esa plataforma (lo que se conoce como subdomain takeover), así que lo sano es borrarlo.
- ¿Están las verificaciones de Search Console, Meta y Google Business Profile, y ninguna más de las necesarias?
- ¿Tienen SPF, DKIM y DMARC valores coherentes con los servicios que de verdad envían correo en tu nombre?
- ¿Tienes el certificado HTTPS renovándose solo y el registro CAA alineado con tu proveedor? En HTTPS y certificados SSL explicamos cómo comprobarlo.
Cuando el DNS está ordenado, todo lo que viene después, cambiar de hosting, añadir una tienda, conectar un sistema de reservas, se hace con tranquilidad y sin pedir a nadie que «espere a ver si propaga».
En SIMA nos ocupamos de esta capa como parte del mantenimiento web: registramos y renovamos dominios a nombre del cliente, mantenemos la zona documentada y planificamos cada mudanza para que pase desapercibida. Si tienes dudas sobre dónde está tu dominio o quieres que revisemos tu configuración antes de un cambio, escríbenos y lo miramos contigo.

Juan Navarro
Fundador y director creativo de SIMA, en Estepona. Más de 25 años dando forma a marcas, webs y espacios.
Preguntas
al margen.
Las dudas que suelen aparecer después de leer esta guía.
Hacer una preguntaDepende sobre todo del TTL que tenía el registro antes del cambio. Si estaba en 300 segundos, la mayoría de usuarios verá el cambio en minutos; si estaba en 86.400 (un día), algunos resolutores pueden tardar hasta 24 horas. Cambiar los nameservers en el registrador es más lento, porque esos registros viven en la zona del dominio de primer nivel y suelen tener TTL de uno o dos días.
Sí, y es una configuración muy habitual. El DNS permite apuntar la web con registros A o CNAME a un hosting y el correo con registros MX a otro servicio, como Google Workspace o Microsoft 365. Lo único que hay que vigilar es que, al cambiar de proveedor de DNS, se copien todos los registros y no solo los de la web.
Si tu clientela está sobre todo en España, el .es transmite cercanía y suele estar más disponible en nombres cortos. Si vendes fuera o tu marca aspira a ser internacional, el .com es el estándar que la gente escribe por defecto. Muchas empresas registran los dos y redirigen uno al otro para que nadie se pierda.
La propia empresa o la persona propietaria del negocio, con un correo de contacto que controle directamente. Es frecuente encontrar dominios registrados a nombre de un antiguo proveedor o de un empleado que ya no está, y recuperarlos lleva tiempo. Revisarlo una vez al año en el panel del registrador es suficiente.
Es una clave que genera el registrador actual (también llamada authcode o código EPP) y que el nuevo registrador pide para aceptar una transferencia. Sirve para comprobar que quien solicita el traslado es el titular. Se obtiene desde el panel del registrador, normalmente después de desactivar el bloqueo de transferencia.