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—Guías

Qué es el diseño web hoy y qué incluye un proyecto completo, de la estrategia al lanzamiento

Por
Juan Navarro
Lectura
12 min
Publicado
6 de enero de 2026

Diseñar una web es bastante más que elegir colores y plantillas. Estas son las fases, los entregables y las decisiones que forman un proyecto completo, explicadas para quien va a encargar uno.

La primera reunión de casi cualquier proyecto web empieza igual. La persona que tengo delante abre el portátil, me enseña dos o tres webs que le gustan y me dice: «Quiero algo así, pero con lo mío». Es un buen punto de partida, porque dice mucho de su gusto. Lo que todavía no dice es qué tiene que conseguir esa web, para quién y con qué contenidos. Y eso es justo lo que decide si dentro de un año la web estará trayendo clientes o será una tarjeta de visita bonita.

Con los años he visto que buena parte de los malentendidos en un proyecto web nacen de una idea incompleta de lo que es diseñar una web. Mucha gente imagina que consiste en elegir colores, colocar fotos y montar unas páginas. Eso es la parte visible, y es importante, pero llega tarde: antes hay que decidir qué se cuenta, en qué orden y para provocar qué acción.

Esta guía recorre un proyecto completo de principio a fin, tal como lo trabajamos en el estudio. Sirve para saber qué pedir, qué preguntar a quien te presupueste y qué deberías tener en tus manos al final.

01Qué es el diseño web hoy: decisiones antes que decoración

El diseño web es la disciplina que define cómo una web cumple un objetivo a través de su estructura, sus contenidos, su aspecto y su comportamiento. Esa definición tiene cuatro piezas y las cuatro cuentan por igual.

  • Estructura: qué páginas existen, cómo se agrupan y cómo se llega de una a otra. Es la arquitectura de la información.
  • Contenidos: qué dice cada página, con qué palabras, imágenes y pruebas. Sin contenido la web es una carcasa.
  • Aspecto: tipografía, color, retícula, fotografía, iconos. Es la interfaz, lo que se conoce como UI (user interface).
  • Comportamiento: cómo responde la web al tocarla, cómo se adapta al móvil, qué pasa al enviar un formulario, cuánto tarda en cargar. Es buena parte de la experiencia de usuario, la UX.

Si quieres separar bien esas dos últimas siglas, en qué es el diseño UX/UI lo explicamos con calma. Aquí basta con quedarse con una idea: una web se diseña de dentro hacia fuera. Primero el objetivo, luego la estructura, luego el contenido y, sobre esa base, la forma.

Hay un matiz más que ha cambiado mucho en la última década. Hoy una web se lee mayoritariamente en el móvil, la leen también buscadores y asistentes de inteligencia artificial, y la usan personas con capacidades muy distintas. Diseñar una web en 2026 implica pensar para todos esos lectores a la vez: pantallas pequeñas, rastreadores que necesitan HTML ordenado y personas que navegan con lector de pantalla o con el zoom al 200 %.

02Las fases de un proyecto web completo

Cada estudio tiene su forma de trabajar, pero un proyecto serio pasa siempre por estas etapas, con estos nombres u otros. Te las resumo en una tabla y luego entro en cada una.

FaseQué se decideQué recibesPeso orientativo
Descubrimiento y estrategiaObjetivos, público, competencia, mensajesDocumento de estrategia y brief validado10–15 %
Arquitectura y contenidosMapa de páginas, recorridos, textosSitemap, inventario de contenidos, textos15–20 %
WireframesQué va en cada página y en qué ordenEsquemas en gris de las páginas clave10–15 %
Diseño visualRetícula, tipografía, color, componentesDiseños en alta fidelidad y guía de estilos15–20 %
DesarrolloTecnología, gestor de contenidos, integracionesWeb funcionando en un entorno de pruebas25–30 %
Pruebas y lanzamientoCalidad, accesibilidad, SEO técnico, rendimientoWeb publicada, redirecciones, analítica10 %

Los porcentajes son una orientación de cómo se reparte el esfuerzo en nuestros proyectos de web corporativa. En una tienda online el desarrollo pesa más; en una web de marca muy editorial, el diseño y el contenido.

1. Descubrimiento y estrategia

Es la fase que más se intenta saltar y la que más tiempo ahorra después. Consiste en responder, por escrito, unas pocas preguntas: qué tiene que conseguir la web (llamadas, reservas, ventas, solicitudes de presupuesto, candidaturas), quién la va a visitar y qué necesita saber esa persona para dar el paso, qué hace la competencia y en qué te diferencias.

En el estudio solemos hacer una sesión de trabajo de dos o tres horas con las personas que mejor conocen al cliente final, que muchas veces son las que atienden el teléfono, no la dirección. De ahí sale un documento corto con objetivos medibles, perfiles de visitante y los tres o cuatro mensajes que la web tiene que dejar claros. Si llegas con un brief preparado, esta fase va más rápida; tienes una plantilla en cómo preparar un buen brief de diseño.

2. Arquitectura de la información y contenidos

Con la estrategia clara se dibuja el mapa de la web: qué páginas hay, cómo se agrupan en el menú y qué recorridos principales siguen los visitantes. Una clínica, por ejemplo, suele tener dos recorridos dominantes: quien busca un tratamiento concreto y quien busca confianza en el equipo antes de pedir cita. Cada recorrido necesita su entrada y su salida.

A la vez se hace el inventario de contenidos: qué textos, fotos, vídeos, documentos y datos necesita cada página, quién los aporta y para cuándo. Es la parte menos glamurosa del proyecto y la que más marca los plazos. Lo que funciona es asignar un responsable a cada pieza y una fecha, igual que se hace con el diseño.

3. Wireframes

Un wireframe es un esquema de la página en grises, sin colores ni fotos definitivas, que muestra qué bloques hay y en qué orden. Sirve para discutir la estructura sin que la conversación se desvíe hacia si el azul es demasiado frío. En qué es un wireframe tienes el detalle. Nosotros los hacemos de las plantillas clave (home, página de servicio, ficha, contacto) y, siempre que podemos, con textos reales o casi reales.

4. Diseño visual

Aquí la estructura toma forma: se define la retícula, la escala tipográfica, la paleta con sus contrastes, el estilo fotográfico, los iconos y los componentes (botones, tarjetas, formularios, menús). Se diseñan primero una o dos páginas completas para fijar el lenguaje y, una vez aprobado, se extiende al resto.

El entregable importante de esta fase es la guía de estilos o un pequeño sistema de componentes. Es lo que permite que dentro de dos años alguien añada una página nueva y siga pareciendo la misma web.

5. Desarrollo

El diseño se convierte en código. Se elige la tecnología (un gestor de contenidos como WordPress, una solución a medida con un framework como Next.js, una plataforma de comercio electrónico), se maqueta cada componente, se conectan formularios, mapas, reservas o pasarelas de pago, y se prepara el panel desde el que editarás tus contenidos. La elección depende de quién va a editar la web, qué integraciones necesita y cuánto va a crecer.

6. Pruebas, lanzamiento y medición

Antes de publicar se revisa la web en varios navegadores y dispositivos, se comprueba la accesibilidad, se mide la velocidad, se preparan las redirecciones si había una web anterior, se configura la analítica y se da de alta en Google Search Console. Después, el día del lanzamiento, se publica, se vigila y se corrigen los detalles que solo aparecen con tráfico real.

03Lo que incluye un proyecto bien planteado, además de las páginas

Un presupuesto que solo enumera páginas («home, quiénes somos, servicios, contacto») se queda corto, porque una web de calidad se nota en muchas cosas que no son páginas. Esta es la lista que revisamos en cada proyecto.

  • Diseño responsive probado de verdad en móvil, tableta y escritorio, empezando por el móvil.
  • Accesibilidad según las pautas WCAG 2.2 del W3C, nivel AA como referencia: contraste mínimo de 4,5:1 en texto normal, navegación completa con teclado, textos alternativos y formularios bien etiquetados.
  • Rendimiento con los Core Web Vitals de Google en verde: LCP (tiempo en mostrar el elemento principal) por debajo de 2,5 s, INP (respuesta a la interacción) por debajo de 200 ms y CLS (estabilidad visual) por debajo de 0,1.
  • SEO técnico de base: HTML semántico, títulos y descripciones por página, URLs limpias, mapa del sitio, datos estructurados y redirecciones 301 desde la web antigua.
  • Cumplimiento legal: aviso legal, política de privacidad y gestión de cookies conforme al RGPD y a la guía de cookies de la AEPD.
  • Analítica y conversiones configuradas: qué cuenta como contacto, venta o reserva, y dónde se mide.
  • Gestor de contenidos pensado para quien lo va a usar, con campos claros en lugar de un lienzo en blanco.
  • Formación y documentación para que el equipo sea autónomo.
  • Plan de mantenimiento: actualizaciones, copias de seguridad y una persona a quien escribir cuando algo cambie.

Si te interesa la parte económica de todo esto, en cuánto cuesta una web bien hecha desglosamos los tramos de inversión y qué se obtiene en cada uno.

04Quién participa y qué se espera de ti como cliente

Un proyecto web no se encarga y se recoge. Es un trabajo a dos manos, y la parte del cliente es tan decisiva como la del estudio. Por nuestro lado suelen intervenir dirección creativa, diseño UX/UI, redacción, desarrollo y, según el proyecto, fotografía o vídeo. Por el tuyo, lo ideal es que haya una persona con capacidad de decisión y tiempo reservado para el proyecto.

Lo que más ayuda, por orden de impacto:

  1. Una persona interlocutora que reúna las opiniones internas y devuelva un único feedback consolidado.
  2. Contenidos a tiempo: datos, textos de partida, fotos, certificaciones, casos de éxito.
  3. Feedback concreto: «el bloque de precios no deja claro qué incluye la tarifa básica» ayuda más que «no me convence».
  4. Ventanas de revisión fijas, por ejemplo tres días laborables por entrega, para que el calendario se sostenga.
  5. Accesos y cuentas preparados: dominio, hosting, redes, Google Business Profile, analítica.

05Ejemplo resuelto: la web de un despacho de arquitectura

Para aterrizarlo, así quedaría el plan de un proyecto tipo: un estudio de arquitectura de la Costa del Sol que quiere atraer clientes particulares de vivienda unifamiliar, con una web anterior de cinco años que no recibe consultas.

  1. Estrategia (semanas 1–2). Objetivo medible: solicitudes de primera consulta. Público: familias con parcela y extranjeros residentes. Mensajes clave: método de trabajo claro, presupuesto controlado, obra acompañada.
  2. Arquitectura y contenidos (semanas 2–4). Mapa con home, proyectos, método, estudio, preguntas frecuentes, contacto y versión en inglés. Recorrido principal: proyecto, método, contacto.
  3. Wireframes (semanas 4–5). Home, ficha de proyecto y método con textos reales del equipo.
  4. Diseño visual (semanas 5–8). Retícula de 12 columnas con mucho aire, tipografía serif para titulares, fotografía de obra a gran tamaño. Guía de estilos con componentes.
  5. Desarrollo (semanas 8–12). Gestor de contenidos con campos para proyectos (ubicación, superficie, año, galería), formulario de consulta con selección de tipo de proyecto, versión en inglés.
  6. Pruebas y lanzamiento (semanas 12–13). Revisión de accesibilidad y velocidad, redirecciones desde las URLs antiguas, analítica de envíos de formulario, alta en Search Console.

Trece semanas, cinco personas en el equipo del estudio y dos en el del cliente. Lo que hace que ese calendario se cumpla es que los textos de los proyectos se escribieron en paralelo a los wireframes, sin esperar al diseño.

06Qué deberías tener en tus manos el día del lanzamiento

Un proyecto termina bien cuando el cliente puede seguir solo. Esta es la lista de entrega que usamos como referencia:

  • La web publicada en tu dominio, con certificado HTTPS activo.
  • Usuario de administrador en el gestor de contenidos y en el hosting, a tu nombre.
  • Dominio, cuenta de analítica y Search Console registrados en cuentas de tu empresa.
  • Guía de estilos o archivo de diseño con los componentes.
  • Una sesión de formación grabada o un manual breve de edición.
  • Documento con tecnologías usadas, plugins o dependencias, proveedores y fechas de renovación.
  • Informe de lanzamiento: resultados de velocidad, accesibilidad revisada, redirecciones aplicadas.
  • Plan de mantenimiento acordado, aunque sea mínimo.
Clave: una web es tuya cuando puedes cambiar de proveedor mañana sin perder nada. Que el dominio, los accesos y los archivos estén a tu nombre forma parte del trabajo bien hecho.

07Después del lanzamiento empieza la parte interesante

Publicar es el principio de la vida útil de la web. Las primeras semanas enseñan muchísimo: qué páginas se visitan, dónde se abandona un formulario, qué búsquedas traen visitas. En nuestros proyectos solemos revisar los datos a los 30 y a los 90 días y proponer ajustes pequeños con mucho efecto, como reescribir un titular, mover un testimonio junto al botón de contacto o simplificar un paso de reserva.

Una web viva se actualiza, se mide y se mejora en ciclos cortos. Esa es la diferencia entre una web que envejece en un cajón y otra que gana valor con el tiempo.

Si estás pensando en una web nueva o en rehacer la que tienes, en diseño web y experiencia digital te contamos cómo lo planteamos en SIMA, desde la estrategia hasta el mantenimiento. Y si prefieres empezar por una conversación sin compromiso sobre tu caso, escríbenos y lo vemos juntos.

Juan Navarro

Juan Navarro

Fundador y director creativo de SIMA, en Estepona. Más de 25 años dando forma a marcas, webs y espacios.

—FAQ

Preguntas
al margen.

Las dudas que suelen aparecer después de leer esta guía.

Hacer una pregunta

Depende del alcance y, sobre todo, de la rapidez con la que lleguen los contenidos y las aprobaciones. Como orientación, una web corporativa de entre diez y veinte páginas suele moverse entre ocho y catorce semanas en nuestros proyectos, y una tienda online o una web con funcionalidades a medida, algo más. La fase que más alarga los plazos casi siempre es la redacción de textos, por eso conviene empezarla pronto.

El diseño decide qué contiene la web, cómo se organiza, cómo se ve y cómo se comporta. El desarrollo convierte ese diseño en código que funciona en navegadores reales, conectado a un gestor de contenidos, formularios o pasarelas de pago. Son dos disciplinas distintas que trabajan mejor cuando se coordinan desde el principio, porque muchas decisiones de diseño tienen consecuencias técnicas y al revés.

Ayuda mucho, aunque no hace falta tenerlos pulidos. Lo ideal es llegar con la información en bruto (servicios, precios, preguntas frecuentes, datos de la empresa) y trabajar los textos definitivos en paralelo a los wireframes. Diseñar con contenido real, aunque sea provisional, evita sorpresas cuando el texto definitivo resulta el doble de largo que el de relleno.

Como mínimo, la web publicada en tu dominio, acceso de administrador al gestor de contenidos, los archivos de diseño o al menos una guía de estilos básica, una formación breve para editar contenidos, la analítica configurada y la documentación de dónde está alojado todo y con qué credenciales. Todo lo que sea tuyo (dominio, hosting, cuentas de analítica) debería estar a tu nombre.

Una plantilla es un diseño hecho para muchos negocios a la vez, así que resuelve la parte visual de forma genérica. Puede servir para arrancar con poco presupuesto. Lo que una plantilla no aporta es el trabajo previo: entender a tu cliente, ordenar tu oferta, escribir para convencer y decidir qué tiene que hacer cada página. Eso es lo que convierte una web en una herramienta de negocio.

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